El curioso ascensor de Gordejuela: un símbolo de progreso convertido en ruinas
En la costa norte de Tenerife emerge una construcción de piedra que parece una fortaleza. Pero no es un castillo ni un monumento cualquiera; es una obra que marcó un antes y un después en la agricultura de la isla.
A pesar de su imponente presencia, hoy este edificio se encuentra abandonado y en decadencia, esperando una segunda oportunidad que nunca llega. Pero, ¿cuál es su misterio?
El elevador de Gordejuela: un proyecto británico y un sueño revolucionario
En el año 1903, una empresa británica compró una antigua compañía de aguas en Los Realejos para construir una infraestructura que parecía imposible: subir agua casi 200 metros hasta una meseta para regar las plantaciones de plátano del fértil valle de La Orotava.
El proyecto, diseñado por el ingeniero sevillano José Galvan Balaguer con un equipo técnico de alto nivel, supuso un salto tecnológico en Tenerife. La maquinaria de vapor que funcionaba dentro del edificio era una maravilla en plena era preeléctrica, una muestra de potencia e ingeniería que impulsó la expansión agrícola de la isla.
Pero, como siempre pasa, los sueños colectivos chocaban con la dura realidad económica.
Cómo llegar y qué ver
El elevador se encuentra en Los Realejos, accesible en coche desde Santa Cruz de Tenerife en unos 40 minutos. Desde la TF-5, hay que tomar la salida hacia Los Realejos y seguir las indicaciones locales. Aunque está en estado de abandono, el lugar ofrece unas vistas impresionantes al océano y la costa norte.
Alrededor, merece la pena visitar el pueblo de Los Realejos, con su encanto tradicional, y la cercana ciudad de La Orotava, famosa por su arquitectura colonial y sus jardines botánicos.
De la modernidad al olvido: el declive del elevador
Tras unos años de operar con éxito, el elevador fue arrendado a la firma británica Elder & Fyffes, gran exportadora de plátanos. Pero los beneficios no eran los esperados y en 1919 la propiedad cambió de manos. Con la llegada de la electricidad, la tecnología hizo que este sistema de vapor quedara obsoleto y abandonado.
La maquinaria, antes símbolo de progreso, cayó en desuso. El edificio perdió mantenimiento y quedó silenciado por la naturaleza que lentamente lo fue recluyendo. Ahora es un testigo mudo de una época que marcó Tenerife.
Propuestas y retos para la rehabilitación
En los últimos años, han surgido ideas para convertir este espacio en un centro cultural o mirador, pero la falta de financiación y de consenso político han impedido que ningún proyecto saliera adelante. Mientras esperamos, la ruina sigue resistiendo, con todo su carácter y belleza.
Es un lugar perfecto para los amantes del patrimonio industrial y para quien quiera entender cómo se construyó la Tenerife moderna.
Gastronomía y alojamiento en la zona
Si pasas por Los Realejos, no dejes de tomar una bebida en algún bar local, ni de probar el gofio escaldado, un plato típico canario que combina muy bien con el paisaje rural.
Para alojarte, La Orotava ofrece opciones que van desde casas rurales con encanto hasta hoteles con vistas espectaculares del Teide y el valle.
Recomendaciones para completar la visita
- Explora el Parque Rural de Teno, cerca, para hacer excursiones con vistas únicas.
- Visita el Jardín Botánico de La Orotava, uno de los más antiguos de España.
- Prueba el plátano canario en cualquier mercado local, protagonistas de la historia del elevador de Gordejuela.
La realidad es que este edificio es mucho más que una ruina: es un símbolo del esfuerzo humano por sacar provecho a un entorno difícil, una historia que aún espera ser más contada.
Para hacer senderismo hacia el mirador de Gordejuela, puedes visitar esta página. Y para más información oficial sobre la zona y el patrimonio, puedes consultar la web de Turismo de Tenerife.