Saturación en los juzgados de Tarragona: reclaman 4 nuevos jueces

Tarragona vive una crisis judicial que hace tiempo que va más allá de lo que todo el mundo se imaginaba. Los juzgados, ahogados por la sobrecarga y los casos que se acumulan, empiezan a hacerse un lugar en las conversaciones de la calle y las instituciones.

Pero no es un problema nuevo, ni tampoco fácil de arreglar. El presidente de la Audiencia Provincial de Tarragona alerta que la situación roza el colapso y que la solución pasa por incorporar cuatro nuevos jueces. Aún hay más, y no te lo esperabas.

Saturación en los juzgados de Tarragona: una realidad con nombre y apellidos

Joan Perarnau, presidente de la Audiencia Provincial, no se corta a la hora de poner las cosas sobre la mesa: la justicia en Tarragona está saturada. Y cuando decimos saturada, queremos decir que, literalmente, están a punto de colapsar. No es solo un problema de papeles acumulados; hablamos de macrojuicios que se alargan, casos pendientes que se amontonan y personal judicial insuficiente.

El mismo Perarnau ha reclamado con urgencia cuatro nuevos jueces para cubrir diferentes especialidades: penales para la ciudad y la Audiencia, social para Reus y primera instancia para Valls. Una demanda que, si no se cubre, puede hacer que la justicia se detenga.

¿Cuáles son los juicios que saturan el sistema?

En 2026 Tarragona acogerá cinco macrojuicios que se han convertido en auténticos retos: el caso Innova, el caso Inipro, otro sobre la cooperativa de l’Aldea, un proceso por blanqueo de capitales con 42 acusados y uno vinculado al tráfico de drogas. Además, solo en la sección segunda, están previstos 19 juicios con jurado popular, que pueden alargarse semanas.

Este hecho no solo provoca esperas inasumibles, sino que también hace que las dilaciones indebidas sean la norma y no la excepción, según el presidente Perarnau. Es decir, la justicia no llega cuando toca.

La voz desde el TSJC y la solución en el horario

Mercè Caso, presidenta del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, ha puesto el foco en el reto de cubrir plazas y en la necesidad de que los jueces sean catalanes para evitar traslados innecesarios. También valora que se comiencen a hacer vistas judiciales por la tarde para intentar aliviar la carga.

Este cambio de horario es un intento práctico para dar aire a unas salas de juicio que, según sus responsables, están más llenas que el Mercado Central un sábado a primera hora.

El Fórum Judicial de Tarragona: esperanza en el horizonte

Las obras del nuevo Fórum Judicial, que comenzarían a mediados de marzo de 2026, son uno de los rayos de esperanza en medio de tanta saturación. Este edificio unificará los juzgados repartidos por la ciudad y facilitará la aplicación de la nueva ley de eficiencia judicial, que ya está en marcha desde enero de este año.

Mercè Caso asegura que Tarragona será la gran joya de la ley, ya que el nuevo espacio está pensado para adaptarse a estos cambios normativos. No obstante, añade que la implementación todavía es desigual y que en localidades como Reus el cambio ha sido más abrupto que en otras como Amposta.

Duración e impacto de las obras

Las obras del Fórum Judicial tienen una duración prevista de unos dos años y medio, un período que la ciudadanía y los profesionales de la justicia miran con expectación, esperando que la nueva infraestructura alivie la presión actual.

Con este nuevo edificio, se prevé que los juzgados ganen en eficiencia y especialización, dos palabras que ahora mismo parecen casi un lujo en Tarragona.

Opiniones y expectativas de profesionales

Representantes del sector judicial han expresado preocupación por la falta de personal y la dificultad para asumir nuevos casos. Perarnau insiste en la necesidad urgente de cubrir las plazas anunciadas, aunque confía en que este año se puedan incorporar los cuatro jueces reclamados.

Mercè Caso, por su parte, destaca la importancia de que las convocatorias sean más numerosas y que los jueces sean de aquí para evitar traslados que compliquen aún más la situación.

Impacto local y social de la saturación judicial

La saturación de los juzgados no es solo un problema administrativo. La ciudadanía percibe que la justicia no funciona como debería y que los casos se retrasan hasta límites inasumibles. Este efecto se traduce en una pérdida de confianza en el sistema judicial, tal y como apuntan varios expertos locales.

Un ejemplo claro es el caso Iqoxe, que protagonizó un accidente mortal en 2020 y que aún no tiene fecha de juicio hasta 2027. Esto pone de manifiesto que la justicia, en algunos casos, va tan lenta que los afectados sufren doblemente.

Casos emblemáticos y su espera

El retraso en la celebración de los juicios, especialmente de los más mediáticos y complejos, genera una sensación de frustración en la sociedad. Los profesionales coinciden en que sin más recursos humanos y materiales, la situación solo empeorará.

La presidenta Caso ha subrayado que la reciente asignación de 182 magistrados en Cataluña (91 para este año y 91 para el siguiente) es un buen paso, pero que hay que velar para que estos refuerzos lleguen y se mantengan a largo plazo.

Las peticiones de la justicia local

Finalmente, las instituciones locales y profesionales continúan reclamando que el estado y la Generalitat hagan un esfuerzo para garantizar que Tarragona pueda mantener una justicia digna y ágil. La saturación no es solo un problema técnico: es un reto social que afecta a todos.

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La realidad es que sin los cuatro jueces nuevos y el nuevo Fórum Judicial, Tarragona seguirá sufriendo las consecuencias de una justicia que no llega a tiempo.