Profesorado en Tarragona: Primera vez que se sortea...

En Tarragona, una mañana de huelga educativa ha dejado una escena poco habitual: hay que sortear entre profesores quién podrá hacer huelga y quién no. La normativa de los servicios mínimos obliga a renunciar a un derecho fundamental para garantizar la educación.

El silencio a las puertas de la Escuela de Tarragona contrasta con la movilización que late en toda Cataluña, donde el profesorado llama a la sociedad a reconocer la urgencia de una inversión real en educación.

Una mañana en Tarragona entre aulas vacías y sorteos inesperados

Cuando llegas a las 8:40 a la Escuela de Tarragona, te encuentras un panorama que no esperarías en plena jornada lectiva: muy pocos niños en las puertas y un silencio que pesa más que nunca. Los padres, en gran parte, han optado por no llevar a los hijos a clase, mientras que los docentes se preparan para una jornada que se prevé larga y complicada.

Pero aquí viene el giro: por primera vez, los profesores tienen que decidir al azar quién puede ejercer el derecho a huelga y quién debe quedarse en las aulas cumpliendo los servicios mínimos. Un sorteo que pone en evidencia la tensión entre la lucha por un sistema educativo digno y la normativa que lo estrangula.

“Es una paradoja”, comenta un docente en la puerta del centro; “estamos defendiendo un derecho, pero las reglas nos obligan a renunciar a él para mantener la actividad”.

La concentración en la Plaça Imperial Tarraco: un clamor por la inversión

Pasadas las 11:00 horas, la plaza del centro de Tarragona se llena de voces y pancartas bajo el lema "Educación es inversión". Centenares de personas de todas las edades se unen en una protesta que va más allá de los salarios. La reivindicación principal es clara: reducir las ratios y aumentar los recursos disponibles.

El apoyo de las familias es una pieza clave: muchos padres, aunque afectados por la logística familiar, defienden al profesorado y reconocen el derecho a la huelga. Uno de ellos comenta: “Como trabajadores, entendemos que tienen derecho a expresarse, y los servicios mínimos se están cumpliendo”.

El ambiente es una combinación de indignación y firmeza. Las demandas no solo afectan a la educación sino a otros sectores públicos que han quedado olvidados y descuidados con el tiempo, según explican algunos manifestantes.

El mensaje directo desde el Institut Vidal i Barraquer

Una profesora de este instituto aprovecha la concentración para poner el foco en la realidad del aula. “Hace falta un aumento salarial digno para el profesorado”, afirma, “pero sobre todo, hacen falta recursos que permitan una verdadera inclusión”.

Con las herramientas actuales, añade, “la inclusión es casi imposible”. Estas palabras resuenan entre la multitud mientras el sol de mediodía calienta la plaza.

La reivindicación clave en cinco palabras

Cerca de allí, un cartel lo deja bien claro: "Sin inversión no hay educación". Esta frase resume el espíritu de la protesta y la frustración de un colectivo que ve cómo la administración no prioriza un sector esencial.

Detalles prácticos de la jornada de huelga en Tarragona

Aspecto Detalle
Fecha 11 de febrero de 2026
Lugar Escuela de Tarragona y Plaça Imperial Tarraco
Motivo Reivindicación educativa y servicios mínimos
Participación Centenares de docentes y familias
Servicios mínimos Sorteos para decidir quién hace huelga

¿Qué piden los docentes?

  • Reducción urgente de las ratios de alumnos por aula.
  • Mejora real de los recursos y materiales educativos.
  • Aumento salarial para el profesorado.
  • Condiciones para garantizar una inclusión efectiva en las escuelas.

¿Cómo afecta a los padres?

Muchos padres han tenido que adaptarse a la jornada de huelga optando por no llevar a los hijos a la escuela. Aun así, la mayoría muestra un apoyo claro a las reivindicaciones del profesorado, valorando que se cumplen los servicios mínimos y reconociendo la necesidad de mejorar el sistema.

La voz oficial y el futuro de la huelga educativa

Desde el Ayuntamiento de Tarragona, fuentes consultadas explican que la normativa de servicios mínimos está diseñada para garantizar la continuidad del servicio pero que la decisión de recurrir al sorteo demuestra la excepcionalidad de la situación actual.

Según un portavoz sindical, “la jornada de hoy pone en evidencia que hace falta urgentemente una respuesta política que mejore las condiciones laborales y el sistema educativo en general”.

La movilización no parece que se detenga y el profesorado ya anuncia que seguirán presionando hasta obtener cambios reales que eviten situaciones como la de este 11-F en Tarragona.

La realidad es que la lucha del profesorado en Tarragona refleja un problema que afecta a toda Cataluña. Y si la educación es, como repiten, una inversión, hará falta que la administración empiece a poner más dinero y menos excusas.

Para seguir la información oficial sobre esta y otras protestas, podéis consultar la web del Departament d’Educació de la Generalitat.