Nuevo revés en la restauración de la Muralla de Tarragona
La restauración de la Muralla de Tarragona vuelve a sufrir un nuevo contratiempo que complica los planes previstos. Cuando todo parecía listo para comenzar, un problema inesperado ha frenado una obra muy esperada.
El Ayuntamiento y la Generalitat han tenido que tomar una decisión que alarga aún más los plazos, dejando a todos con un sabor de incertidumbre. Pero, ¿qué ha pasado realmente?
Un proyecto detenido antes de comenzar
Las obras de restauración del tramo de la Bajada del Roser en la Muralla de Tarragona estaban a punto de comenzar tras una adjudicación que se hizo a Solvetia SL el pasado mayo. Todo iba bien hasta que la compañía pidió un incremento del presupuesto superior al 30% de los costes iniciales, una cifra que no estaba prevista ni era asumible para la Generalitat y el Ayuntamiento de Tarragona.
La respuesta fue clara y contundente: rescindir el contrato de mutuo acuerdo. Así, lo que debía ser el inicio de una nueva etapa en la conservación de un patrimonio clave, ha quedado en una parada inesperada que alarga aún más la lista de demoras.
¿Por qué ha subido tanto el presupuesto?
El proyecto original se basaba en un presupuesto redactado en 2020, antes de los grandes cambios económicos que siguieron a la pandemia y el conflicto en Ucrania. La inflación y la crisis de suministros, por tanto, han dejado atrás las previsiones iniciales y han hecho que la empresa considere que los costes están desfasados. Esta discrepancia ha sido el detonante del aplazamiento.
¿Qué implica la rescisión?
La decisión de rescindir el contrato significa que todo el proceso de licitación debe reiniciarse desde cero. Esto no solo implica revisar el presupuesto, sino también actualizar el proyecto para hacer frente a los imprevistos que siempre aparecen en obras arqueológicas.
¿El resultado? Un retraso que ya suma medio año respecto al calendario previsto, y que podría prolongarse hasta un año si el proceso se vuelve a eternizar.
Revisión y reinicio: ¿qué esperar ahora?
La revisión del proyecto es más que necesaria. No se trata solo de subir cifras, sino de adaptarse a la realidad actual. Esta nueva etapa la liderarán Incasòl, el Departamento de Cultura y el Ayuntamiento, que ya han expresado la voluntad de hacer las cosas bien —pero sin prisas.
Hasta ahora, Incasòl no ha dado detalles sobre el estado actual de esta revisión. Así que, mientras los responsables no rompan el silencio, la Bajada del Roser seguirá sin ver grúas ni operarios trabajando.
¿Cuál es la magnitud del proyecto?
El proyecto afecta un tramo de 263 metros entre el Portal del Roser y la Plaza de San Juan, con una duración prevista de ocho meses. El objetivo es rehabilitar estructuralmente este tramo y sustituir los forjados deteriorados, además de pavimentar el camino de ronda para futuras visitas públicas.
Un proyecto con historia y problemas
La Muralla de Tarraco, construida entre los años 150 y 125 a.C., ha sufrido diversas intervenciones y daños a lo largo de los años, incluyendo afectaciones durante la Guerra del Francés y desprendimientos en los años 30. Esta fase es la sexta prevista en el Plan Director aprobado en 2016.
Hace ya más de ocho años que se persigue la restauración de este tramo, pero las complicaciones y los retrasos se han ido acumulando, haciendo que este proyecto pareciera atrapado en un bucle sin fin. Pero no todo está perdido, al menos no todavía.
Declaraciones y perspectivas de futuro
Fuentes cercanas a Incasòl y al Ayuntamiento indican que la prioridad es evitar más desviaciones presupuestarias y garantizar la calidad de la obra. Según un portavoz municipal (febrero 2026), «la decisión de parar la licitación es para asegurar que el proyecto se adapte a la realidad actual y evitar futuros problemas administrativos y económicos».
Por otro lado, el Departamento de Cultura recuerda que la restauración es clave para conservar un patrimonio de la ciudad con un gran valor histórico, pero que la prudencia es la mejor aliada para no cometer errores que se pagan caro más adelante.
¿Qué pasos seguirán?
- Revisión y actualización del proyecto con nuevos presupuestos
- Reapertura del concurso público con nueva licitación
- Establecer un calendario realista para la ejecución de las obras
- Garantizar la supervisión y seguimiento continuado del proyecto
¿Cuánto tiempo más tendremos que esperar?
Si el proceso se vuelve a iniciar, la previsión es que la licitación y adjudicación vuelvan a prolongarse seis meses o más, sumándose a los retrasos acumulados y dejando la Bajada del Roser aún más tiempo en pausa.
La realidad es que la restauración de la Muralla de Tarragona aún no comienza, y cada giro inesperado añade más incertidumbre a una obra que la ciudad necesita ver avanzar.
Para más información oficial y actualizaciones, podéis consultar la página de Incasòl y el Ayuntamiento de Tarragona.