Los juicios rápidos en Tarragona se celebran con 18 meses de retraso
En Tarragona, los juicios rápidos se están celebrando con un retraso medio de 18 meses, aunque la ley establece que deberían hacerse en menos de quince días.
La situación judicial local supera la media española, que ya es preocupante (seis meses de demora). Pero ¿qué está fallando exactamente y qué opina el presidente de la Audiencia Provincial?
Situación actual de los juicios rápidos en Tarragona
Los 12 nuevos jueces incorporados recientemente a Tarragona, procedentes de la Escuela Judicial, se encuentran con un panorama judicial marcado por retrasos que parecen eternos. Los juicios rápidos, que la ley dicta que deberían celebrarse en un máximo de 15 días, hoy en día se están programando con una media de 18 meses de retraso.
La ciudad cuenta con un sistema judicial repartido entre ocho edificios diferentes y un espacio insuficiente, factores que complican la resolución ágil de los casos. Todo ello en medio de un proceso de implementación de la Ley de Eficiencia Procesal que, paradójicamente, está ralentizando todavía más los procedimientos.
Para ponerlo en contexto, en Barcelona, el año pasado se abrieron cuatro nuevos juzgados de lo Penal para paliar problemas de congestión. Aun así, los juicios rápidos en la capital catalana se programan actualmente a unos 13-14 meses vista, mientras que la media española ronda los seis meses. Tarragona, por tanto, está a la cola con una demora casi el doble.
La problemática en la Audiencia Provincial y sus efectos
Joan Perarnau, presidente de la Audiencia Provincial de Tarragona, reconoce que la situación no mejora ni en las secciones civiles ni en las penales. En estas últimas, los juicios se programan con un retraso medio de tres años. Los casos con presos tienen prioridad, pero los acusados en libertad esperan hasta cinco años para la vista oral.
Este retraso provoca que en muchas sentencias se aplique la atenuante de dilaciones indebidas —un factor que, como puede imaginar, acaba influyendo en la pena impuesta. Para intentar reducir la lista de espera, desde hace meses se hacen juicios también por la tarde, dos días por semana, con un ritmo frenético de trabajo que, sin embargo, no consigue reducir el volumen de casos pendientes.
Perarnau añade que, a pesar de los esfuerzos y los refuerzos de jueces, el número de casos pendientes creció el año pasado. Y eso sin contar las macrocausas y juicios con jurado popular, que duran semanas y dificultan todavía más la agilidad procesal.
La problemática en otros órganos judiciales locales
Secciones civiles de la Audiencia
Las secciones civiles también acumulan retrasos, sobre todo por la avalancha de demandas relacionadas con tarjetas revolving, IRPH, microcréditos o desahucios. Hace diez años, una apelación se resolvía en unos seis meses; ahora mismo, esta espera se ha doblado hasta dos años, a pesar de que los magistrados dicten un 50% más de resoluciones de las que marca el CGPJ.
Juzgado de Menores
Los casos de menores han aumentado de forma notable en los últimos dos años, pasando de un retraso de nueve meses a dos años. La llegada de un juez de refuerzo ha permitido hacer juicios casi cada día, pero la situación aún es complicada. La magistrada titular se dedica, además, a gestiones como ejecuciones de sentencias o medidas cautelares, o sea que la carga de trabajo es considerable.
El problema crónico: la movilidad de los jueces
Uno de los grandes quebraderos de cabeza de la demarcación es la falta de jueces autóctonos. Muchos profesionales llegan de fuera pero no se quedan mucho. Según Perarnau, antes de la última incorporación de jueces, el 70% de las plazas estaban cubiertas por sustitutos, lo que genera menos estabilidad y continuidad.
En la Audiencia Provincial, en cambio, la plantilla es más estable: solo hay dos sustitutos entre 19 magistrados. Pero el problema a nivel local es claro: la alta movilidad afecta a la capacidad de resolver los casos con celeridad.
Resumen de los tiempos de espera según órgano judicial
| Órgano Judicial | Tiempo Medio de Espera |
|---|---|
| Juzgados de lo Penal (juicios rápidos) | 18 meses |
| Secciones Penales Audiencia Provincial | 3 años (5 años para acusados en libertad) |
| Secciones Civiles Audiencia Provincial | 2 años |
| Juzgado de Menores | 2 años |
¿Qué es un juicio rápido?
Los juicios rápidos se hacen contra delitos con penas de prisión máximas de hasta cinco años o penas alternativas de menos de diez años. Estos incluyen delitos como hurto, robo, daños, usurpación o delitos contra la seguridad vial. Son procesos que deberían ser ágiles, pero en Tarragona, como hemos visto, la realidad es muy diferente.
La solución no es clara ni rápida. El presidente de la Audiencia Provincial apunta que, a pesar de los refuerzos y medidas extraordinarias, la gestión de los juicios aún sufre un cuello de botella que parece difícil de romper, especialmente sin un incremento de espacios y más estabilidad en las plantillas judiciales.
Pero, ¿y tú, cómo lo ves? ¿Crees que la justicia local puede avanzar más rápido o seguiremos esperando años por una resolución?
Para seguir la información más actual sobre la justicia en Tarragona, puedes consultar la web oficial del Consejo General del Poder Judicial.