Francesc Bobé, la voz que reclama tratamiento 24h para el ictus

Tarragona no solo es ciudad de castillos y vermuts, sino también de historias que te remueven por dentro. Imagina a un médico de familia que, de repente, ve cómo su vida cambia drásticamente.

Francesc Bobé sufrió un ictus que lo dejó marcado para siempre, pero no se ha quedado de brazos cruzados. Su lucha por mejorar la atención sanitaria en la ciudad se hace sentir.

Francesc Bobé: de paciente a activista de la salud en Tarragona

En diciembre de 2018, Francesc Bobé, médico de familia, sufrió un ictus isquémico que le cambió la vida. Trasladado de urgencia al Hospital de Bellvitge, su lucha solo acababa de empezar.

Las secuelas del ictus le impidieron volver a la consulta, pero no apagaron su voz. Más bien al contrario: se convirtió en la cara visible de la lucha por un servicio que muchos dan por hecho, pero que Tarragona aún no tiene a su alcance las 24 horas.

La reivindicación de un servicio esencial

El problema no es menor. El servicio de trombectomías, una intervención clave para tratar el ictus, no está disponible en el Hospital Joan XXIII de Tarragona durante todas las horas del día. Esto puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte o secuelas graves en un momento crítico.

Bobé no se ha quedado callado. Ha recorrido todas las puertas posibles del sistema sanitario y político para exigir que Tarragona disponga de este servicio 24/7. Recientemente, se reunió con grupos parlamentarios para explicar la situación y presionar por un compromiso firme.

Una plataforma que impulsa el cambio

¿Quién hay detrás de la lucha?

Además de Francesc Bobé, una plataforma ciudadana de Tarragona se está movilizando para dar visibilidad a la necesidad de un servicio de trombectomías permanente en el Hospital Joan XXIII.

Esta iniciativa se ha presentado ante el Parlament de Catalunya, donde han pedido una respuesta clara e inmediata. Tarragona no puede esperar más cuando se trata de salvar vidas.

Contexto sanitario y retos locales

La ausencia de este servicio 24 horas refleja una problemática mayor en la provisión sanitaria local. Otros hospitales de la demarcación sí que ofrecen este tratamiento constante, y Tarragona, con su población e importancia, se queda atrás.

Los profesionales y pacientes coinciden en que el tiempo es un factor clave en el ictus, y cualquier retraso puede ser devastador. La presión sobre la Generalitat y Salut está más que justificada.

Fechas, lugares y datos clave

Aspecto Detalle
Fecha del ictus Diciembre 2018
Hospital de ingreso Hospital de Bellvitge
Hospital reclamación Hospital Joan XXIII de Tarragona
Servicio reclamado Trombectomías 24 horas
Acción reciente Reunión con grupos parlamentarios

La voz de quien lo vive y lo defiende

Declaraciones de francesc bobé

En una entrevista reciente, Bobé comentó que "la falta de este servicio en Tarragona es una barrera que puede condenar a pacientes a peores pronósticos". También destacó que su experiencia personal le motiva a seguir presionando por un cambio urgente.

Respuestas institucionales

Desde el Ayuntamiento de Tarragona, fuentes oficiales han reconocido que la demanda es legítima y que se trabaja para mejorar los recursos sanitarios. Pero todavía no hay fecha cerrada para implantar el servicio 24 horas.

Un portavoz de Salut señaló que se trata de una prioridad, pero que hay que equilibrar recursos e infraestructuras.

¿Cómo afecta a Tarragona esta lucha?

Los vecinos y profesionales sanitarios saben que el tiempo es oro cuando se trata de un ictus. Cuando la trombectomía no está disponible inmediatamente, las opciones de recuperación disminuyen drásticamente.

La presión pública y política crece, y la ciudad, conocida por fiestas como Santa Tecla o Sant Magí, ahora suma otro motivo para unirse: la salud pública.

Si quieres saber más sobre la iniciativa, puedes consultar la información oficial en la Generalitat de Catalunya - Salud.

La realidad es que Tarragona necesita el servicio de trombectomías 24h

La trayectoria de Francesc Bobé demuestra que la lucha por la salud no es solo cosa de profesionales, sino también de ciudadanos que han visto la realidad de cerca. Tarragona merece este servicio para garantizar que nadie se quede atrás en una emergencia sanitaria tan crítica.

La ciudad y sus habitantes continuarán insistiendo hasta que el Hospital Joan XXIII sea un referente en la atención integral al ictus, sin horarios ni excusas.