La AP-7 recupera el tráfico completo en dirección Tarragona

La AP-7 ha sido un quebradero de cabeza para todo el mundo que se mueve por el sur de Catalunya. Durante semanas, muchos conductores han tenido que buscar rutas alternativas, evitando una de las vías más importantes de la región.

Lo que parecía un problema sin fin, ha vivido un cambio inesperado esta madrugada: el tráfico en dirección Tarragona se ha recuperado completamente. Pero, ¿cómo hemos llegado hasta aquí y qué ha pasado exactamente?

¿Por qué se cortó el tráfico en la AP-7?

El 20 de enero, un accidente ferroviario en Gelida provocó el derrumbe de un talud que afectaba directamente a la AP-7 entre Martorell y Gelida. Este incidente obligó a cortar el tráfico en dirección sur, generando un caos considerable entre los usuarios.

Las alternativas existentes no eran una opción cómoda: evitar la vía rápida significaba colas larguísimas y desplazamientos más largos. El Mercat Central de Reus, por ejemplo, notó un descenso en la visita de transportistas, y la gente que iba a Tarragona se quejaba de las molestias.

Los efectos del corte

Las repercusiones no solo fueron en el aspecto viario. Muchos porcentajes de usuarios de tren intentaron sustituir su trayecto por carretera, pero con una autopista cortada, el problema se expandió rápidamente.

La situación se complicó más con una huelga de trenes que coincidía, dejando a los viajeros más perdidos que nunca. Los vecinos de zonas próximas a la T-11 vieron un aumento de tráfico inesperado, con colas que parecían no tener fin.

¿Cómo y cuándo se recuperó el tráfico?

Finalmente, la madrugada de este lunes, la AP-7 ha recuperado su plena funcionalidad en dirección Tarragona. Los trabajos de reparación del talud han terminado después de tres semanas de incesantes esfuerzos por parte de los equipos de la Generalitat y las empresas de mantenimiento.

Según fuentes oficiales, el alcalde de Amposta ha destacado que la normalización del tráfico «supone un respiro para toda la comarca» y que la prioridad ha sido siempre garantizar la seguridad de los usuarios.

Detalles prácticos del retorno

Los conductores pueden volver a circular con normalidad entre Martorell y Gelida, sin desvíos ni restricciones. Se recomienda prudencia en los primeros días, ya que todavía se realizan controles puntuales en la zona reparada.

Los horarios de las rutas de transporte público se irán ajustando progresivamente para adaptarse a la nueva situación. La Generalitat ha activado un sistema de información actualizada para evitar confusiones de última hora.

¿Qué queda pendiente después del corte?

Aunque la autopista está abierta, algunos puntos aún requieren vigilancia para evitar nuevos incidentes. Las autoridades han anunciado inspecciones periódicas para garantizar que el terreno ya no ofrezca riesgos.

Además, se prevé una campaña de comunicación para concienciar a los conductores sobre la importancia de respetar las normas y mantener la atención en este tramo tan sensible.

Impacto a corto plazo

Los comercios locales, especialmente en Tarragona y Amposta, esperan recuperar el volumen de clientes habitual. Los usuarios también celebran que ya no sea necesario planificar rutas alternativas ni sufrir por largas colas.

Un representante de la asociación de transportistas de Tarragona ha afirmado que «la normalización del tráfico ha sido una noticia esperada y muy necesaria» para la reactivación económica.

Recomendaciones e información de interés

Las autoridades recomiendan consultar la web oficial de la Generalitat para recibir las últimas actualizaciones sobre el estado de la AP-7 y posibles incidencias.

También se recuerda que, a pesar de la reapertura, es necesario mantener una conducción responsable para evitar accidentes y nuevos cortes.

Horarios y puntos clave

Tramo Estado Observaciones
Martorell - Gelida Abierto Tráfico completo recuperado
Gelida - Tarragona Normal Sin restricciones

La situación en la AP-7 vuelve a la normalidad, después de una de las interrupciones más largas que se recuerdan. La realidad es que el sur de Cataluña puede respirar tranquilo, al menos mientras la vía no vuelva a tener sorpresas.