Jaguar Land Rover retira 2.278 I-Pace por riesgo de incendio en las baterías

Jaguar Land Rover ha decidido retirar más de 2.200 vehículos eléctricos I-Pace en Estados Unidos. La situación, que afecta a modelos de 2020 y 2021, ha encendido las alarmas sin que todavía se haya desvelado por completo el problema.

La medida llega después de que se detectara un riesgo serio relacionado con las baterías de alta tensión, pero la gran duda es: ¿qué está ocurriendo realmente con estos coches? La tensión es palpable.

Retirada masiva del I-Pace a causa de un defecto en las baterías

El colectivo de vehículos afectados es concreto: 2.278 Jaguar I-Pace fabricados entre 2020 y 2021 han sido llamados a revisión en Estados Unidos. ¿La causa? Un defecto en las celdas de la batería que puede provocar un sobrecalentamiento con riesgo de incendio. Pero, antes de imaginar escenas apocalípticas, conviene conocer los detalles que han llevado a esta decisión.

La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carretera (NHTSA) recibió el aviso el 5 de febrero de 2026, tras una investigación formal que confirmó la presencia de una anomalía en las baterías suministradas por LG Energy Solution a la planta de Polonia.

El defecto que hace temblar a Jaguar Land Rover

El problema se origina en una "pestaña de ánodo doblada" dentro de las celdas de la batería, lo que puede generar un cortocircuito interno. Esto incrementa la probabilidad de sobrecalentamiento y, en situaciones extremas, puede causar humo o fuego en el paquete de baterías.

Fuentes de la NHTSA describen que se han registrado incidentes de sobrecarga térmica, aunque hasta ahora no se han reportado accidentes ni lesiones derivadas de este defecto. La precaución, sin embargo, ya está más que justificada.

Medidas temporales para frenar el riesgo

Para evitar cualquier situación peligrosa, Jaguar Land Rover ha implantado una actualización de software que limita la carga máxima de la batería al 90%. Esta solución provisional puede aplicarse de forma remota o en talleres oficiales, y no supone ningún coste para los propietarios.

Mientras tanto, el fabricante y LG Energy Solution inspeccionan los módulos potencialmente defectuosos mientras trabajan en una reparación definitiva que aún está en desarrollo. La NHTSA recomienda a los usuarios estacionar los vehículos en espacios abiertos y limitar la carga hasta que se complete esta actualización.

¿Cómo afecta esta retirada a los propietarios de I-Pace?

¿Qué deben hacer los propietarios?

Los conductores de I-Pace modelos 2020 y 2021 pueden consultar si sus vehículos están afectados a través de la web oficial de la NHTSA o contactando con concesionarios Jaguar Land Rover en Estados Unidos. La notificación formal a los propietarios comenzará el 3 de abril de 2026.

Hasta entonces, se recomienda no cargar la batería por encima del 90% y evitar estacionar en espacios cerrados. La Jaguar Remote App permite controlar el estado de carga para garantizar que se respetan estas medidas.

Impacto en otros mercados y modelos

Conviene dejar claro que esta retirada afecta exclusivamente a los vehículos vendidos en Estados Unidos y no a otros modelos ni mercados. Jaguar Land Rover ha comunicado que no se han detectado problemas similares en otras líneas o regiones.

Así, mientras la industria automovilística está en plena transición hacia la electrificación, estos incidentes recuerdan que la tecnología aún debe superar retos, especialmente en la fabricación y seguridad de baterías.

Contexto global de seguridad en vehículos eléctricos

La NHTSA y el control de seguridad

La NHTSA mantiene una vigilancia estricta sobre la seguridad de los vehículos eléctricos, especialmente en lo que respecta a las baterías, que son el elemento más crítico. Esta retirada se enmarca dentro de una serie de acciones preventivas para proteger a los consumidores ante posibles fallos.

El seguimiento constante y los informes periódicos ayudan a detectar anomalías antes de que se conviertan en accidentes, y en este caso, la respuesta ha sido rápida y precisa.

¿Qué significa para el futuro de la electromovilidad?

Este episodio subraya que, pese al impulso masivo hacia los vehículos eléctricos, la seguridad sigue siendo una prioridad que no se puede relajar. Las baterías, aunque potentes, son delicadas, y cualquier defecto puede tener consecuencias graves.

Por eso, fabricantes como Jaguar Land Rover y proveedores como LG Energy Solution deben seguir mejorando los procesos para garantizar que la transición hacia una movilidad más sostenible sea segura y fiable.

Característica Detalle
Modelo afectado Jaguar I-Pace 2020 y 2021
Número de vehículos retirados 2.278 unidades
Problema detectado Pestaña de ánodo doblada en celdas de batería
Riesgo asociado Sobrecalentamiento y riesgo de incendio
Solución temporal Actualización de software que limita la carga al 90%
Coste para los propietarios Gratuito
Fecha notificación a los propietarios A partir del 3 de abril de 2026

La realidad es que esta retirada pone de relieve los retos que aún existen en la fabricación de vehículos eléctricos, especialmente en una red global donde las baterías se producen en diferentes continentes. Por eso, la colaboración entre fabricantes y proveedores es clave, así como el trabajo de las autoridades como la NHTSA para garantizar que lo que conduces no sea un peligro latente.

Si tienes un Jaguar I-Pace modelo 2020 o 2021 y estás en Estados Unidos, ya sabes qué hacer: atención a las notificaciones, no pases del 90% de carga y aparca en espacios abiertos. Esta es la jugada segura hasta que llegue la solución definitiva.