Tres hermanos revolucionan las viseras de cascos de moto con cristal

Los motoristas sabemos que el sol puede jugar sucio en la carretera. La batalla entre visera clara y oscura es un clásico que parece no tener fin.

Pero ¿qué pasaría si la visera cambiara de aspecto en menos de un segundo? Sin retardos ni complicaciones, simplemente adaptándose a la luz.

Tres hermanos y una idea que desafía la rutina del motorista

Federico, Roberto y Laura no son tres cualquiera. Ellos apostaron por la tecnología para solucionar un problema que todos los moteros entendemos al detalle: el cambio constante entre dos viseras según la hora y el sol. Su empresa, IRID, ha llevado la innovación a otro nivel con una visera que no solo se oscurece, sino que lo hace casi instantáneamente.

Podrías pensar que es uno de esos gadgets futuristas que nunca veremos por la calle, pero la realidad es que ya está en marcha y equipando cascos como el Shark Aeron, un integral de circuito que ahora dispone de una visera que cambia de tono sin hacer ruido, sin cables y sin necesidad de baterías.

Esta revolución ha roto con la lentitud tradicional de las viseras fotocromáticas, que tardan segundos en adaptarse y pueden ser más un problema que una solución en condiciones cambiantes de luz.

Cómo funciona la visera IRID: tecnología a la altura del motorismo

Tecnología de cristal líquido ultraveloz

La clave está en una capa muy fina de cristales líquidos entre las capas de la visera, que se reorientan gracias a un impulso eléctrico generado por un minipanel solar situado en la parte superior. Este sistema reacciona en menos de un segundo, casi tan rápido como el ojo humano.

Al contrario de las viseras fotocromáticas clásicas, que dependen de la radiación ultravioleta y tardan tiempo en cambiar, la IRID detecta la luz visible y adapta la transmisión de la visera según el nivel de luz ambiental.

Un sistema 100% autónomo y sin complicaciones

Sin cables, sin baterías, sin ningún tipo de complicación: el sensor y el minipanel solar forman un ecosistema cerrado que hace que la visera sea totalmente impermeable y resistente a los arañazos. Además, el revestimiento interno antivaho elimina la necesidad del clásico Pinlock. Una combinación perfecta que no añade peso extra al casco.

El sistema mantiene una visión limpia y estable, eliminando cualquier efecto de parpadeo o distorsión, ofreciendo una experiencia de conducción más segura y cómoda, especialmente en cambios bruscos de luz, como entrar en un túnel o salir de una sombra intensa.

Detalles prácticos y disponibilidad de la visera IRID

Especificaciones técnicas y variantes

Característica Datos
Transmisión de luz (VLT) versión VZ Clear 64 % a 20 %
Transmisión de luz versión VZ Dark (circuito) 38 % a 12 %
Precio de la visera 420 euros
Modelos de cascos compatibles Shark Aeron y Aeron GP, LS2 Thunder GP Pro, Nolan X-804 RS Ultra Carbon

Un coste que pesa, pero que justifica la seguridad

Con un precio que ronda los 420 euros solo la visera, más que muchos cascos enteros, la tecnología IRID se dirige claramente al segmento premium. Pero no es solo una cuestión de comodidad: reducir el tiempo de adaptación visual a la carretera puede salvar vidas.

Según expertos en seguridad vial, este tipo de reacciones rápidas reducen la sensación de ceguera momentánea, especialmente en situaciones críticas como la entrada a un túnel a gran velocidad o en zonas de montaña donde la luz cambia repentinamente.

El futuro de la visera IRID y sus aplicaciones

Más allá de la moto: aplicaciones en otros campos

La tecnología de cristal líquido de IRID no se queda solo en el mundo de las dos ruedas. Actualmente, también se aplica a gafas de sol y de esquí, y la firma tiene planes para incorporarla al equipamiento off road y a material de protección para cuerpos militares y civiles.

Un proyecto ambicioso que muestra cómo una idea nacida en casa de unos hermanos puede llegar a sectores muy diversos y exigentes.

Opiniones y valoraciones de expertos

Según un responsable técnico de IRID (2026), “el valor real de esta visera está en la seguridad activa y no solo en la comodidad. Cada segundo que se ahorra en la adaptación visual es un segundo más para reaccionar.”

Un piloto profesional señaló que “la sensación cuando entras en un túnel ya no es de ceguera temporal, sino de transición realmente suave e inmediata.

Dónde encontrar la visera IRID y su impacto en Cataluña

Por ahora, la visera IRID está disponible solo para algunos modelos de alta gama, principalmente los cascos Shark Aeron y Aeron GP. En Cataluña, donde las carreteras de montaña y los túneles son constantes, esta tecnología puede marcar una diferencia notable para los conductores más exigentes.

Su precio puede asustar a algunos moteros, pero como suele pasar, la innovación llega primero a los bolsillos más amplios y luego se va extendiendo.

Para más información y compra oficial, se puede consultar la web de IRID aquí.

Con esta tecnología, los hermanos Federico, Roberto y Laura han puesto a Cataluña y a la Europa del motor a la vanguardia de una revolución que ya no tiene marcha atrás.

La visera IRID no solo cambia la manera de ver, sino que puede transformar la manera de conducir.