Honda sabe que es mejorar el motor de Aston Martin en la F1 2026
Bahrein 2026, primera parada de la nueva era de la Fórmula 1 y Aston Martin no acaba de encontrar el ritmo. Entre ruidos poco definidos y kilómetros contados, la cosa no pinta como el café con hielo al mediodía de agosto: refrescante, pero con ganas de más.
Los rivales ya acumulan diez mil y más kilómetros, pero aquí la cuenta atrás ya ha comenzado y la calma en los boxes es más bien un silencio inquietante. Esto no es la AP-7 en hora punta, pero casi.
La revolución que no va a plena potencia
El AMR26 de Aston Martin llegó a Baréin con un aire revolucionario. Todo un proyecto radical en la pista, con un ADN Newey que prometía y un eco de Honda detrás, dispuesto a dejar huella en esta nueva era híbrida. Pero la realidad ha sido otro cantar: poco más de 1.400 km en tres días no es lo que se podía esperar cuando Mercedes y Ferrari ya rozan los 10.000, e incluso Audi los supera.
Pero no es solo la cifra, es cómo se han conseguido esos kilómetros. El motor no ha podido rodar a pleno rendimiento por problemas de refrigeración e integración, haciendo que el coche tardara demasiado en alcanzar la velocidad punta. Piensa que ahora la gestión energética es casi más importante que el motor de combustión. Y aquí es donde Honda se ha topado con la realidad.
Kilometraje limitado y gestión energética en entredicho
Si alguna vez has tomado un café en el parking de IKEA, sabes que esperar puede ser un deporte de resistencia. Pues bien, Aston Martin parece haber sufrido alguna de esas esperas por culpa de la unidad de potencia. El piloto Lance Stroll pudo hacer muy pocas vueltas, y el primer día ya se vio la sombra de la limitación. El motor no podía ser forzado hasta el límite para mantener la refrigeración y eso es un handicap claro en un reglamento donde el sistema eléctrico y su gestión marcan la diferencia.
1.422 km en total frente a más del doble por Audi y hasta 10.000 por Ferrari y Mercedes es un contraste que pesa.
Honda asume el reto
Shintaro Orihara, jefe de ingeniería de Honda Racing Corporation, no ha ocultado esta realidad. Después de los tests, habló sin rodeos: estos primeros días han servido para aprender y entender mejor cómo integrar la unidad de potencia dentro del chasis de un coche tan extremo como el AMR26.
Orihara insiste en que esta nueva normativa no solo cambia la forma de conducir sino también la manera de gestionar la energía y su carga durante cada vuelta. Algo que Honda, con todo su bagaje, todavía está acabando de asimilar mientras trabaja conjuntamente con Aston Martin y los pilotos.
El motor ya tiene puntos débiles identificados
El mensaje interno es claro: hay margen de mejora y se sabe dónde está. Pero el tiempo no perdona. Orihara reconoce que el plan inicial no se ha cumplido y que hace falta más trabajo en el centro de I+D de HRC en Sakura y en la pista. Esto es más que una declaración, es un llamamiento a la acción urgente.
La próxima prueba en Baréin será clave, estas tres jornadas antes de Australia marcarán el ritmo de la temporada y determinarán si Honda y Aston Martin pueden ponerse a la altura de los gigantes con los que compiten.
Un coche radical que necesita un motor a la altura
El chasis del AMR26 ha captado la atención con un concepto técnico agresivo e innovador que muchos en el paddock admiran. Pero en Fórmula 1, tener una idea brillante no sirve de nada si el motor no acompaña. Y esto es precisamente lo que está ocurriendo.
Fernando Alonso y Lance Stroll necesitan una unidad de potencia que esté a la altura del proyecto, y ahora mismo parece que aún están montando las piezas básicas de este engranaje tan complejo. Honda no oculta el retraso, pero tampoco dramatiza: la realidad es que deben aprender y mejorar, y rápido.
Rivalidad, urgencia y aprendizaje sobre la marcha
Con rivales como Mercedes, Ferrari, Red Bull y Audi ya rodando con más kilómetros y más datos, Honda sabe que no puede perder más tiempo. La gestión energética y la integración tecnológica son claves en esta nueva era, y el margen para errores es mínimo.
La próxima cita será un examen a vida o muerte para el motor japonés, y el mundo de la F1 estará atento para ver si Honda consigue revertir la situación y dar a Aston Martin el apoyo que necesita para competir de tú a tú.
Honda Racing Corporation (HRC) trabaja sin descanso, pero la sensación en Sakhir es que el reloj corre más rápido que el nuevo AMR26.
La temporada 2026 de Fórmula 1 ha empezado con un misterio por resolver: cómo transformar un motor con problemas en un aliado ganador.