La Guardia Civil y las polémicas balizas V16: un contrato extraño
Este año 2024, la carretera española no es la misma sin las obligatorias balizas V16 conectadas. Pero, ¿quién controla este mercado? La nueva normativa obliga a renovar los elementos de seguridad, pero la elección de los proveedores no ha sido tan transparente como parece.
La Guardia Civil ha adjudicado un contrato millonario a una empresa con una historia nada habitual.
El contrato más grande de balizas V16 para la Guardia Civil
Desde el 1 de enero, la nueva normativa de seguridad vial ha dejado atrás los clásicos triángulos de emergencia para imponer las balizas V16 conectadas. Un cambio que no ha pasado desapercibido. La Guardia Civil, bajo la tutela del Ministerio del Interior de Fernando Grande-Marlaska, ha firmado un contrato valorado en casi 750.000 euros para la adquisición de un mínimo de 17.000 balizas.
Este contrato, identificado como M/0015/A/25/2, destaca por ser el más relevante y de mayor importe del sector público en este tipo de dispositivos. Pero no todo es tan claro como parece: la compañía adjudicataria no ofreció el precio más bajo, y su perfil genera dudas.
Blu Castle Iberia SL: una empresa con pasado y presente controvertidos
Blu Castle Iberia SL, la adjudicataria, nació en 2012 bajo un nombre que nada tenía que ver con el sector tecnológico: Agrupados Nectar 6 SL, especializada en promoción inmobiliaria. En solo tres meses, cambió de rumbo para dedicarse a telecomunicaciones y fabricación de equipos tecnológicos.
¿Lo curioso? Blu Castle declara oficialmente solo dos trabajadores y tiene una estructura casi simbólica, mientras factura cerca de 2,5 millones de euros anuales. Además, cuenta con dos apoderados chinos con amplios poderes para representarla, hecho que apunta a una operativa basada en la fabricación y suministro desde Asia.
El perfil del máximo responsable y sus vínculos internacionales
Al frente de la empresa está Harold Charles Christian Fitch, un ciudadano francés residente en España. Fitch aparece en los famosos Papeles de Panamá como accionista de una sociedad off-shore disuelta en 2015. Esta conexión no implica ninguna ilegalidad directa, pero sitúa a Blu Castle en un entorno típico de estructuras opacas utilizadas para negocios internacionales y optimización fiscal.
Con una sede oficial en la calle Sancho Dávila de Madrid, un local compartido con otras empresas de dudosa relevancia, Blu Castle promociona otra dirección en la Avenida Victoria sin ningún cambio registrado oficialmente.
Balizas V16: el negocio que mueve millones y genera controversia
En plena implantación de la nueva normativa, Blu Castle se ha posicionado como un proveedor visible gracias a su modelo Helios V16, que asegura cumplir los criterios de la DGT. Su estrategia incluye acuerdos y homologaciones que refuerzan su imagen institucional.
Pero el perfil societario y la gestión de Blu Castle han reabierto el debate sobre la transparencia en las adjudicaciones públicas. Una empresa con dos empleados, apoderados extranjeros y un administrador con pasado offshore ha conseguido un contrato clave para la seguridad vial, una situación que hace levantar más de una ceja.
Detalles del contrato y el mercado de las balizas V16
| Aspecto | Detalles |
|---|---|
| Importe total | 749.776,5 € (IVA incluido) |
| Número mínimo de balizas | 17.000 unidades |
| Adjudicatario | Blu Castle Iberia SL |
| Fecha adjudicación | 18 de diciembre |
| Competidores | 15 empresas participantes |
El contrato se ha publicado en la Plataforma de Contratación del Sector Público, pero la decisión de Interior de optar por Blu Castle, pese a no ser la oferta más económica, evidencia que aquí hay más factores en juego que el precio.
La nueva era de la seguridad vial y las dudas sobre quién controla el mercado
Las balizas V16 conectadas han sustituido a los triángulos y son ahora un elemento imprescindible para la seguridad en la carretera. Pero detrás de este cambio se esconde un negocio que mueve millones y que, como hemos visto, tiene como protagonistas empresas con perfiles poco comunes e historias que invitan a la desconfianza.
Los usuarios de la N-340 o quienes sufren retenciones en la AP-7 no solo deben preocuparse de su seguridad física, sino también de cómo se gestionan los procesos que garantizan esa seguridad. La adjudicación de Blu Castle demuestra que, a veces, no todo es tan sencillo como parece.
Según fuentes internas, la falta de claridad en estos procesos puede abrir la puerta a un mercado poco competitivo y a la presencia de empresas con estructuras opacas que se benefician de contratos públicos estratégicos.
Para terminar, la imagen que proyecta Blu Castle Iberia SL —con un administrador vinculado a los Papeles de Panamá, apoderados extranjeros y un equipo mínimo— plantea serios interrogantes sobre la transparencia y la gestión efectiva de un contrato que afecta a la seguridad vial de todo el país.
Para más información oficial, puedes consultar la Plataforma de Contratación del Sector Público.
La realidad es que la implantación de las balizas V16 conectadas es un paso claro hacia la modernización, pero el camino para asegurar que todo funciona con transparencia y eficacia todavía está lleno de obstáculos.