Furgoneta cazada a 185 km/h en la AP-9: ¿qué puede pasar?
La noche en la AP-9 no es nunca tan tranquila como parece. Además de un café con hielo en la barra, la carretera se ha convertido en el escenario de una historia que hace temblar incluso a los más valientes.
Una furgoneta a toda velocidad llamó la atención de los agentes de la Guardia Civil, pero no solo por su presencia, sino por su manera de circular. Una infracción grave que pone sobre la mesa muchas preguntas.
La persecución que no fue: velocidad descontrolada sin riesgo inmediato
La madrugada del 21 de noviembre de 2025, un control rutinario de velocidad en la AP-9, en la provincia de A Coruña, dejó con la boca abierta a los agentes del Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT) de la Guardia Civil. No solo detectaron una furgoneta, sino que esta circulaba a unos sorprendentes 185 km/h, casi el doble del límite permitido para este tipo de vehículo.
Pero el operativo no terminó en persecución a alta velocidad. Las condiciones meteorológicas adversas y la visibilidad reducida hicieron que los agentes priorizaran la seguridad, dejando que la investigación posterior se hiciera con más calma y sin poner en peligro a nadie.
El incumplimiento de la norma: velocidad y límites para vehículos de carga
El Reglamento General de Circulación restringe la velocidad máxima para los vehículos de carga, como las furgonetas, a 90 km/h en autopistas y autovías, y a 80 km/h en carreteras convencionales. Este conductor superó claramente este límite, un gesto que no solo rompe las normas sino que pone en riesgo la seguridad vial de todos.
La Guardia Civil logró identificar al conductor, un residente en A Coruña, que ahora se enfrenta a una investigación por un presunto delito contra la seguridad vial. Y esto, como seguramente ya te imaginas, puede tener graves consecuencias legales.
Las posibles sanciones a las que se enfrenta
Según el artículo 379 del Código Penal, superar en más de 80 km/h el límite de velocidad en vías interurbanas puede conllevar:
- Penas de prisión de 3 a 6 meses.
- Multas de 6 a 12 meses o trabajos en beneficio de la comunidad.
- Retirada del carnet de conducir durante 1 a 4 años.
Es una combinación que casi nadie querría ver en su camino. O sea, que ir a toda pastilla por la AP-9 no solo es peligroso, sino que puede acabar en una auténtica pesadilla jurídica.
La Guardia Civil y la seguridad en las carreteras gallegas
Los controles de velocidad y las investigaciones del GIAT son parte del plan para mantener seguras vías como la AP-9, una autovía que muchos recorremos a menudo, ya sea huyendo de los atascos en la AP-7 o buscando el mejor sitio para aparcar en IKEA sin morir en el intento.
Un experto en seguridad vial, en declaraciones recientes, comentaba que mantener el control sobre la velocidad es clave para evitar accidentes, especialmente cuando las condiciones meteorológicas son adversas y la visibilidad se complica.
Cuando la imprudencia se paga cara
Esta investigación no es un caso aislado. En la misma zona y en periodos recientes, otros conductores han sido pillados por circular a velocidades escandalosas, como un motorista a 196 km/h o una joven en Mini Cooper a 180 km/h en tramos limitados a 80.
Así que, si crees que la velocidad es solo una cuestión de adrenalina, piensa que la Guardia Civil y la ley tienen otros planes para ti. Y no son precisamente un paseo por la Ría de A Coruña.
| Tipo de Vehículo | Velocidad Máxima Permitida (km/h) |
|---|---|
| Turismos y motocicletas | 120 km/h |
| Furgonetas y vehículos de carga | 90 km/h |
| Carreteras convencionales (furgonetas) | 80 km/h |
Si eres de los que acostumbra a correr más de la cuenta, lo que ha pasado en la AP-9 es un recordatorio claro: las consecuencias pueden ser muy graves. No solo para tu bolsillo, sino para tu libertad y la tranquilidad en la carretera.
Para saber más sobre las medidas de la Guardia Civil y la seguridad vial, puedes consultar su página oficial aquí.
La realidad es que en la AP-9, circular a velocidades extremas no es solo una temeridad: es un delito que puede acabar muy mal.