El diésel y la gasolina superarán los 2 € el litro pronto
Repostar a más de 2 € el litro parece cosa de película, pero nos acercamos rápido. Después de una leve estabilización, las gasolineras podrían volver a ponernos contra las cuerdas.
Los expertos del sector ya no hacen previsiones suaves: los carburantes subirán un buen trecho
¿Por qué se disparan el precio del diésel y la gasolina?
La realidad es que los días de la gasolina barata se acaban. No es solo cuestión del mercado o la guerra de Ucrania, que ya disparó el precio hace unos años. Ahora hay otro actor en juego: la Unión Europea impone cambios que afectarán directamente a lo que pagamos en la bomba.
Las nuevas normativas europeas de cara a 2035 no prohibirán completamente los coches de combustión, pero sí que limitarán su producción y, sobre todo, su alimentación. La propuesta es clara: solo se podrán usar carburantes neutros en carbono, como los llamados e-fuels o carburantes sintéticos.
Los carburantes sintéticos, una revolución cara
¿Has oído hablar de los e-fuels? Son combustibles creados para ser más sostenibles, pero no por ello más baratos. De hecho, al contrario. Organizaciones como Transport & Environment prevén que la gasolina sintética podría costar cerca de 2,80 € por litro en 2030, un 50% más que la gasolina convencional actual.
Este incremento se explica por el proceso de producción, que es intensivo en consumo energético y tecnología. Llenar un depósito con e-fuels podría costar unos 210 euros, cosa que supone un incremento anual de hasta 2.300 euros en combustible para un conductor medio.
¿Qué supone esto para los conductores?
- Solo los mejor situados económicamente podrán mantener coches con estos carburantes.
- Los vehículos tradicionales de diésel o gasolina quedarán obsoletos o restringidos por normativa.
- Los cambios tecnológicos obligarán a instalar sistemas que controlen el tipo de combustible e impidan el uso de los no neutros en carbono.
Nuevo impuesto europeo e impacto en el precio final
Además de los e-fuels, un segundo factor también empuja el precio al alza: la nueva normativa RCD2 o ETS II, que entrará en vigor en 2027. Esta regula la emisión de gases contaminantes en varios sectores, incluyendo el transporte por carretera.
Según filtraciones procedentes de Alemania, el nuevo sistema podría aplicar un incremento en el precio de los carburantes del 25 al 30%, traduciéndose en una subida de 20 a 45 céntimos por litro. Esto no es ninguna broma cuando llenas el depósito en la N-340 o en una gasolinera de IKEA.
Opiniones del sector
Manel Montero, director general del Grup Moure, un consorcio de estaciones low cost, relativiza el impacto: "No hay ninguna normativa aprobada en España que confirme esta subida desmesurada", apunta. Dice que los ajustes serán previsibles y de poca entidad, solo unos pocos céntimos más por litro.
Pero la percepción general es que, con o sin subidas drásticas inmediatas, el camino hacia un combustible más caro ya está trazado y los conductores lo notaremos muy pronto.
Tabla comparativa de precios e impactos previstos
| Concepto | Precio actual aproximado €/l | Previsión 2030 €/l | Incremento estimado |
|---|---|---|---|
| Gasolina convencional | 1,70 € | - | - |
| Diésel convencional | 1,60 € | - | - |
| Gasolina sintética (e-fuel) | - | 2,80 € | +65% |
| Impacto nuevo impuesto ETS II | - | +0,20 a 0,45 € por litro | +25-30% |
¿Cómo afrontar el futuro del combustible?
Si conducir hoy ya es un gasto importante, mañana se suma la incertidumbre de un precio en ascenso y nuevos impuestos. La transición hacia combustibles neutros es una realidad que puede dejar atrás los modelos más antiguos y, de rebote, los más económicos.
Por eso, muchos expertos recomiendan valorar alternativas como el eléctrico o el híbrido, especialmente si tienes pensado cambiar de vehículo en los próximos años. Y si eres de los que aún prefieren el olor a gasolina, prepara la cartera.
La Comisión Europea trabaja para conseguir un transporte más sostenible, pero con un coste que, de momento, parece que pagaremos sobre todo los conductores tradicionales.
Fuentes oficiales de la Comisión Europea confirman que la presión para reducir emisiones hará inevitable el aumento de los costes en combustible.
En definitiva, la subida del diésel y la gasolina ya está a la vuelta de la esquina, y quizá no nos guste mucho, pero es la nueva normalidad que nos viene.