Cómo cargar la batería del coche con pinzas sin errores

¿Sabes ese momento clásico en la carretera cuando un coche se para y alguien saca las famosas pinzas para cargar la batería? Pues sí, pasa más a menudo de lo que crees, sobre todo cuando el frío y los despistes se combinan para dejar el coche a cero.

Pero, ¿sabemos realmente cómo hacerlo bien? Que no te pase como a aquel amigo que lo intentó y casi acaba con un fuego en el arcén. Aquí te explicamos los trucos que nadie te dice.

Preparando la maniobra: más que unas simples pinzas

Empieza por ponerte el chaleco reflectante y activar la baliza V16 si estás en un arcén, que la seguridad no es ninguna broma, sobre todo en la N-340 o en la AP-7, donde los coches pasan volando. Ponte también guantes y gafas de protección: la batería no es ningún juguete, y un pequeño error puede causar humos o incluso alguna fuga inesperada.

Los motores deben estar apagados antes de abrir el capó; esto es básico. Una vez abierto, localiza claramente los bornes positivos (+, rojo) y negativos (-, negro) de cada batería. Si no hay clarificación, mejor pararse y no echarse ninguna siesta con la química del coche.

Cómo colocar las pinzas sin complicaciones

El primer paso es conectar la pinza roja al borne positivo de la batería descargada. Suena fácil, pero el detalle está en no hacerlo a ciegas. Después, une el otro extremo de la pinza roja al borne positivo de la batería cargada. Ya tienes un vínculo rojo potente.

Sigue con la pinza negra: primero al borne negativo de la batería cargada y, finalmente, al borne negativo de la batería descargada. Sí, parece un sudoku, pero respetar este orden evita cortocircuitos y el clásico «ay, ay» del mecánico.

El momento de la verdad

Con todo conectado, arranca el coche que funciona y déjalo al ralentí unos minutos. Esta pausa sirve para que la batería descargada reciba un poco de energía y pueda después ponerse en marcha sin problemas. Muchas veces, justo en este instante, sientes ese clic tan esperado que anuncia que el proceso está funcionando.

Desconectando con cabeza

Una vez el vehículo descargado ha arrancado, toca desprenderse de las pinzas. Y como en todo ritual, el orden es sagrado: primero se tienen que quitar las pinzas negativas y después las positivas. Así evitas cualquier chispa inoportuna.

Finalmente, si puedes, vuelve a poner los tapones protectores en los bornes. No es solo por la estética, sino para proteger de la corrosión y mantener la batería a punto para la próxima vez que la carretera, el frío o el café con hielo no colaboren.

En resumen: no te compliques la vida al lado de la carretera

Cargar la batería con pinzas es un proceso sencillo pero que requiere precisión y seguridad. Los errores no solo pueden dejarte tirado, sino que pueden convertir una tormenta de frío en un drama en el arcén.

Especialistas en automoción, como Antonio Villar en su crónica del 2026, recuerdan que tener a mano el kit de seguridad y saber seguir estos pasos es la mejor manera de evitar problemas.

Al fin y al cabo, en la carretera se juega más que con el tiempo: nuestra integridad y la del vehículo.

Si quieres más información sobre seguridad vial o consejos prácticos, puedes consultar la web oficial de la Dirección General de Tráfico DGT.