Chery EX7 y los frenos electrónicos que cambian la conducción autónoma

Los coches autónomos están a punto de cambiar la manera en que entiendes el frenado. Imagina un sistema que no necesita líquido ni tuberías, sino solo señales eléctricas. Puede parecer ciencia ficción, pero es mucho más real de lo que te piensas.

China lidera esta revolución y, con una apuesta firme, prepara un coche que podría hacer historia. No es solo una cuestión de tecnología: el futuro de la seguridad y el control al volante está en juego.

El sistema que cambia las reglas del juego

Hasta ahora, los frenos de los coches se han basado en un sistema mecánico e hidráulico que, aun así, ha funcionado durante décadas. Pero, si te digo que esto está a punto de quedar atrás, seguro que te sorprende. Chery Automobile ha decidido apostar por un sistema de frenado mecánico electrónico puro (EMB) que elimina por completo los componentes hidráulicos. Sí, has leído bien: sin líquido, sin tubos, solo electricidad controlando cada rueda con una precisión milimétrica.

Pero, ¿por qué esto es tan relevante? Pues porque este sistema permite que el coche tenga un control absoluto sobre el frenado, acelerando la respuesta y reduciendo distancias de parada. ¿La seguridad? Otro nivel. Y, como todo se hace por software, la personalización y el diagnóstico remoto se convierten en una realidad, no un sueño lejano.

¿Cómo funciona realmente el frenado electrónico?

Los sistemas tradicionales, basados en la ley de Pascal, utilizan un líquido que transmite la fuerza desde el pedal hasta las ruedas. Funciona, pero es lento y complejo. En cambio, el EMB del Chery Exeed EX7 convierte la presión del pedal en señales eléctricas que activan motores en los frenos de cada rueda. Sin máquinas, sin líquidos, sin problemas mecánicos. Esta tecnología hace que el sistema reaccione en milisegundos, mejorando el control y la estabilidad, incluso en situaciones extremas.

El vicepresidente de Chery, Li Xueyong, explica que han invertido tres años para conseguir un sistema fiable y ultrarrápido. Integrado con su sistema «Flying Fish Chassis», que controla suspensiones y otros elementos del chasis, el coche se convierte en una máquina capaz de adaptarse a cualquier situación de conducción con un nervio electrónico nunca visto.

¿Por qué china y no tesla?

Seguro que te preguntas: si esto es tan revolucionario, ¿por qué no lo vemos en Tesla o en Europa? La realidad es que marcas como Bosch ya trabajan en sistemas híbridos que combinan electricidad e hidráulica para mantener la seguridad. Pero Chery y Li Auto han decidido ir un paso más allá y eliminar por completo los sistemas hidráulicos. Esta apuesta arriesgada tiene el objetivo de impulsar la era de los coches 100% autónomos, donde el software es el rey absoluto del control del vehículo.

Además, China no solo es el lugar donde se producen millones de vehículos eléctricos, sino también donde se están implementando primero los sistemas más avanzados de conducción autónoma y electrificación. Esto hace que el mercado local sea un laboratorio en vivo para estas innovaciones.

La competencia también mueve ficha

Li Auto, por ejemplo, preparará su sistema EMB puro para el modelo L9 Livis, previsto para este verano. Bosch, un gigante europeo, apuesta por el brake-by-wire, pero con redundancias hidráulicas. Esto muestra una clara diferenciación de estrategias con la misma meta: más seguridad y eficacia.

¿Qué significa esto para el conductor?

Para el conductor, todo esto puede sonar a tecnología lejana, pero el impacto será directo. Menos mantenimiento mecánico, tiempos de respuesta más rápidos y una conducción más segura, especialmente cuando el coche se controla solo. Además, la integración con sistemas inteligentes del vehículo permite ajustar el frenado según el terreno, la velocidad y el estado de la carretera, algo que hace unos años solo era un sueño de ingenieros.

Comparativa técnica: EMB puro vs. Brake-by-wire convencional

Característica EMB puro (Chery EX7) Brake-by-wire (Bosch)
Componentes hidráulicos Eliminados por completo Presente con sistema redundante
Tiempo de respuesta Milisegundos, ultrarrápido Rápido, pero con retardo por redundancias
Mantenimiento Menos complejo, menos piezas Complejo por doble sistema
Integración con software autónomo Perfecta, total Buena, pero limitada

Hacia un futuro más seguro y tecnológico

Las previsiones indican que para 2030 más de 5,5 millones de vehículos incorporarán algún sistema brake-by-wire, según datos de Bosch. Pero lo que Chery hace ahora es poner la primera piedra en un cambio radical que puede transformar la industria automovilística mundial.

No es solo tecnología, es una revolución en la manera en que los coches perciben y reaccionan al mundo. Los frenos electrónicos puros son el sistema nervioso que hará posible que los coches autónomos sean realmente seguros y efectivos.

Por eso, China se posiciona como líder en esta carrera, dejando atrás los modelos tradicionales y abriendo la puerta a una nueva era donde el futuro del transporte es más ligero, más ágil y, sobre todo, más inteligente.

Si tu trayecto habitual por la AP-7 hace que la idea de un coche que frene mejor te suene como un milagro, quizá ese milagro está más cerca de lo que creías. Y con el Chery Exeed EX7, la revolución ha comenzado.