Barcelona instala baterías para evitar el caos en los semáforos durante cortes de luz

El día que la luz se apagó en Barcelona, lo que parecía un simple corte se convirtió en un caos total: los semáforos dejaron de funcionar y el tráfico se colapsó.

Con miles de vehículos atrapados y una ciudad paralizada, el Ayuntamiento actúa para evitar que el próximo apagón nos pille desprevenidos.

Cómo colapsó Barcelona sin electricidad

El 28 de abril del año pasado, Barcelona vivió un escenario que nadie quiere volver a repetir: un gran apagón eléctrico que dejó toda la ciudad a oscuras. Los teléfonos móviles perdieron cobertura y, lo que es peor, los semáforos se apagaron, dejando los cruces más transitados en un estado totalmente ingobernable.

Los conductores, atrapados en un laberinto de confusión, tuvieron que hacer frente a horas de caos en la carretera. Solo unos pocos puntos, equipados con sistemas de alimentación ininterrumpida (SAI), mantuvieron los semáforos en funcionamiento, evitando un desastre aún mayor.

La respuesta del Ayuntamiento: baterías y fibra óptica

Para hacer frente a esta vulnerabilidad, el Ayuntamiento de Barcelona ha decidido ponerse manos a la obra. ¿El objetivo? Instalar más de 1.000 baterías que actúen como generadores autónomos manteniendo los semáforos operativos ante cualquier corte de suministro, ya sea por apagones generales o por obras puntuales.

Según la teniente de alcaldía Laia Bonet, la prioridad será blindar los cruces de la red viaria básica, aquellos donde la seguridad y la fluidez son más críticas. Además, se está ampliando la conexión mediante fibra óptica para permitir la telegestión y ajustar los tiempos de los semáforos desde el centro de control.

Contrato millonario y conflictos legales

El proyecto forma parte de un nuevo contrato de mantenimiento y reparación valorado en 34 millones de euros para el período 2026-2028, prorrogable dos años más. Este contrato ha pasado por dificultades legales, con recursos que paralizaron la licitación el año anterior, pero ahora vuelve a concurso con mayor presupuesto y la ciudad dividida en dos lotes: lado Besòs y lado Llobregat.

Los ganadores tendrán la responsabilidad de mantener no solo los 39.772 semáforos de la ciudad, sino también 139 cámaras de tráfico, 47 paneles informativos y 148 bolardos de control y antiterrorismo instalados en los puntos más turísticos.

Tecnología led para ahorrar energía

En paralelo, Barcelona ha apostado por la tecnología LED en todos sus semáforos, una medida que ya lleva más de un año implementada y que ha supuesto un ahorro energético del 85%. Esta modernización elimina las antiguas bombillas que a menudo se fundían y dejaban un color del semáforo sin funcionar.

El mantenimiento preventivo se refuerza con el plan Endreça, que busca anticiparse a las posibles fallas y mejorar la seguridad y eficiencia en un total de 453 cruces, casi un cuarto del total en la ciudad.

Medidas que apuntan hacia un futuro más seguro y ordenado

El proyecto de baterías en los semáforos no es solo una respuesta puntual, sino parte de una visión más amplia para hacer que Barcelona sea menos vulnerable ante imprevistos eléctricos o de gestión vial. Mejorar la seguridad vial es la clave, especialmente en una ciudad que no deja de crecer y donde cada minuto perdido en el coche cuesta dinero y paciencia.

La tecnología y la planificación urbana se dan la mano para evitar situaciones como las del famoso apagón del año pasado, que puso de manifiesto la necesidad de una infraestructura más resiliente e inteligente. Laia Bonet ha destacado que estas medidas son esenciales para garantizar que, pase lo que pase, los semáforos no dejen de funcionar.

Detalles del nuevo contrato e infraestructuras afectadas

Concepto Cantidad / Importe
Semáforos a mantener 39.772
Cámaras de tráfico 139
Paneles informativos 47
Bolardos retráctiles 67
Bolardos antiterroristas 81
Presupuesto contrato 34 millones € (2026-2028)

Voces oficiales sobre la iniciativa

Según fuentes municipales consultadas por La Vanguardia, la instalación de baterías y la conexión por fibra óptica son pasos claros para construir una ciudad más segura y preparada ante incidencias. Un responsable de tráfico destaca que "la prevención y la respuesta rápida son claves en la gestión del tráfico urbano".

La teniente de alcaldía Laia Bonet insiste en que "con estos cambios, Barcelona estará más blindada contra apagones y mejorará la seguridad vial". Y no es para menos: quien ha conducido por la ciudad durante un apagón sabe que la diferencia entre caos y orden puede estar en una batería oculta bajo tierra.

¿Qué nos espera en los próximos años?

La ciudad se prepara para posibles escenarios de apagones o trabajos puntuales, manteniendo un ojo en la tecnología y otro en la seguridad de conductores y peatones. La instalación de estas baterías es solo el comienzo de un camino hacia una Barcelona más resiliente e inteligente.

Si eres de los que sufren en la N-340 cuando el semáforo no funciona, sabes que ahora el Ayuntamiento ha puesto un poco más de gasolina en la solución. Con más de 1.800 cruces semaforizados, tener 1.000 puntos con batería es un salto más que necesario.

Para seguir el detalle del proyecto y otras iniciativas de movilidad, puedes consultar la web oficial del Ayuntamiento de Barcelona aquí.

La ciudad y su gestión del tráfico no dejarán de sorprendernos, y lo que ahora parece un simple sistema de baterías puede acabar siendo la diferencia entre un atasco en hora punta y un tráfico fluido al estilo IKEA (cuando el aparcamiento funciona, vaya).