Bad Bunny cambió un Bugatti por un Toyota Corolla: su coche

Bad Bunny no es solo un fenómeno musical, sino también un personaje que sabe elegir coches que cuentan su historia. No es muy habitual que alguien que ha tenido hiperdeportivos de tres millones de euros mantenga un compacto modesto como favorito.

Pero la realidad es que su coche más querido es precisamente aquel Toyota Corolla que compró cuando trabajaba en un supermercado en Puerto Rico, antes de que la fama le catapultase a niveles estratosféricos. ¿Qué hay detrás de esta decisión?

Bad Bunny y el Bugatti Chiron 110 Ans: la exclusividad que pesa demasiado

El Bugatti Chiron 110 Ans no es un coche cualquiera. Con solo 20 unidades en todo el mundo, este hipercoche de 1.500 CV y motor W16 8.0 cuádruple turbo representa la exclusividad en su máxima expresión. La velocidad punta supera los 420 km/h y el precio se sitúa por encima de los tres millones de euros.

Bad Bunny lo tuvo, sí, pero la relación no acabó siendo idílica. El cantante reconoció que tener un coche así se convirtió en una carga: seguros exorbitantes, impuestos que asustan y la atención constante en cada aparición pública. Lo que para muchos es un sueño, para él fue un quebradero de cabeza.

Un hipercoche con carácter y detalles únicos

El 110 Ans es más que un coche: fibra de carbono vista, detalles en azul, blanco y rojo de la bandera francesa y placas identificativas únicas. Incluso los neumáticos cuestan una fortuna. Su aceleración de 0 a 100 km/h en 2,4 segundos es una barbaridad, pero la pregunta es: ¿qué utilidad tiene una bestia así en el día a día?

Cuando la exclusividad pesa más que la pasión

El Bugatti, a pesar de ser el más caro y potente, terminó siendo el coche que Bad Bunny decidió vender. No es solo la potencia; es la exigencia que conlleva tener un coche que más que un vehículo, parece una joya frágil. Y él, como cualquiera, busca disfrutar del coche, no sufrir por él.

Los otros caprichos sobre ruedas: Rolls-Royce, Ferrari y clásicos con alma

Más allá del Bugatti, Bad Bunny ha pasado de lo exclusivo a lo icónico. En su garaje hay un Rolls-Royce Dawn blanco con interior rojo, un descapotable V12 de 571 CV que rebosa lujo británico por cada rincón. También un Rolls-Royce Silver Shadow con un look todoterreno, una pieza que rompe esquemas y demuestra que el cantante juega en diferentes terrenos.

En lo que respecta a los clásicos, el Ferrari Testarossa es un símbolo de los 80, con su motor V12 y su imagen icónica. Además, un Pontiac GTO de 1964 aporta la nota americana, con ese toque muscle car que hace salivar a cualquier purista.

El garaje que combina pasado y presente

Pero Bad Bunny no solo vive del pasado. También tiene en casa coches como el BMW M2, el BMW M4 y el Mercedes-AMG G 63. Vehículos que, por suerte, se adaptan mejor al uso diario y menos a la exposición mediática permanente de un hipercoche.

Coches con personalidad y doble vida

Esta mezcla de lujo británico, clásicos americanos y deportivos alemanes muestra que su gusto es ecléctico pero con un denominador común: coches con alma y carácter, no solo potencia desmesurada.

El Toyota Corolla: el coche que cuenta toda su historia

Pero si hay un coche que Bad Bunny ha querido dejar claro que es su preferido, ese es el Toyota Corolla de 2003. Un compacto sencillo, fiable y discreto que él mismo se compró antes de triunfar, cuando trabajaba en un supermercado en Puerto Rico.

Curiosamente, este coche aparece en videoclips como “Yonaguni”, y para él representa mucho más que un vehículo: es su esencia, sus inicios, el recuerdo que no quiere perder nunca.

El valor sentimental por encima de los caballos de potencia

Después de haber tenido un hipercoche de más de 1.500 CV, Bad Bunny muestra que la potencia no lo es todo. El Corolla es fácil de mantener, fiable y, sobre todo, simboliza un momento de su vida que no quiere olvidar ni dejar atrás.

La paradoja de un garaje lleno de contrastes

En su garaje conviven motores bestiales y un compacto modesto. Pero este último es quien mejor cuenta su historia. De la fama y la fortuna a la sencillez que le hizo ser quien es.

Ficha técnica destacada del Bugatti Chiron 110 Ans

Característica Detalle
Unidades producidas 20
Potencia 1.500 CV
Motor W16 8.0 cuádruple turbo
Velocidad máxima +420 km/h
Aceleración 0-100 km/h 2,4 segundos
Precio aproximado 3 millones de euros

Como explica el experto en automoción Joan Riera (Motorpasión, 2026), "tener un Bugatti es más una declaración de intenciones que un coche para hacer kilómetros tranquilamente". Y parece que Bad Bunny lo entendió a su manera.

Al fin y al cabo, no todos los coches son para todo el mundo, y el que ha elegido Bad Bunny como favorito es un modesto Toyota que guarda su historia y sus inicios, mucho más valioso que cualquier hipercoche.

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