Los castellers del Carnaval de Venecia: el origen inesperado de las
El Carnaval de Venecia no es solo máscaras y magia: hace siglos se levantaban allí torres humanas que dejaban boquiabierto a todo el mundo. Pero no eran castells, aunque se les parezca.
Con sombreros rojos y negros, dos facciones de la ciudad se disputaban el honor en un duelo que hacía temblar la plaza. Y todo esto pasaba antes de que empezara el Jueves Lardero. Curioso, ¿verdad?
¿Qué eran las fuerzas de Hércules en el Carnaval de Venecia?
Imagínate un Carnaval donde, en lugar de fuegos artificiales y música, el protagonismo eran torres humanas acrobáticas. Este era el espectáculo que, durante el siglo XVIII, animaba los días de fiesta en Venecia. Pero estas torres no eran exactamente castells como los que conocemos en Cataluña. Eran las conocidas como fuerzas de Hércules, construcciones que combinaban fuerza y equilibrio, mucho antes de que el Ball de Valencians evolucionara hacia los castells tal como los vemos hoy.
Los orígenes de estas pirámides humanas se remontan al siglo XIII, pero fue en la época de la Serenísima República cuando alcanzaron su máxima fama. Y aquí, la escena no era cualquiera, sino el Carnaval más famoso de Europa.
Los protagonistas: castellani y nicoletto
El Carnaval suponía mucho más que disfraces y máscaras. En Venecia, dos grupos populares se disputaban la supremacía a puñetazo limpio bajo los puentes, una tradición violenta que el gobierno de la ciudad acabó prohibiendo en el año 1705.
Pero, si no podían pelearse a puñetazo limpio, ¿cómo se hacían notar? Pues con pirámides humanas que dejaban a la gente sin aliento. Los Castellani, con sombrero rojo y habitantes del norte, y los Nicoletto, con sombrero negro y del sur de la ciudad, llevaron el duelo a otro nivel: quien levantaba la torre más alta y complicada ganaba.
¿Cuándo y dónde se vivía este espectáculo?
La jornada clave era Jueves Lardero, el comienzo oficial del Carnaval, cuando ambos grupos se plantaban en la plaza principal para plantar cara y subir a lo imposible. Un público numeroso y las autoridades más importantes de la República se reunían para ver el espectáculo.
Los gritos, la tensión y la polvareda humana formaban parte del ritual, mientras las manos se agarraban y los cuerpos se alzaban en vertical. Un ambiente que, según testimonios de la época, dejaba a todo el mundo en silencio, expectante.
Un duelo lleno de adrenalina y tradición
Las fuerzas de Hércules lograron convertir un conflicto violento en un espectáculo de habilidad y coraje, un cambio que aún hoy sorprende si lo pensamos en clave catalana.
Según un historiador local, la transformación de la violencia en artefactos acrobáticos fue una jugada maestra del Consejo de los Diez, que quería reducir los conflictos durante el Carnaval sin perder intensidad festiva.
¿Cómo conecta esto con los castells catalanes?
Quizá te preguntas qué tiene que ver esto con nosotros. Pues más de lo que parece. Esta tradición veneciana marcó un precedente claro en la creación posterior de los castells, especialmente el Ball de Valencians, que empezó a popularizarse décadas después.
El concepto de construir torres humanas para competir y mostrar habilidad es un nexo que une Venecia y Cataluña más allá de los mares y las culturas.
Un legado que todavía se percibe
Los estudios apuntan que la idea de las pirámides humanas del Carnaval se adaptó y evolucionó hasta convertirse en la tradición de los castells que hoy son patrimonio mundial.
Un experto cultural afirma que, sin estas fuerzas de Hércules venecianas, quizá no habríamos visto nunca los castells como los conocemos.
Hecho y horarios clave del Carnaval de Venecia
| Aspecto | Detalle |
|---|---|
| Época | Siglo XVIII, máximo esplendor a partir de 1705 |
| Lugar | Venecia, plaza principal durante el Carnaval |
| Fecha clave | Jueves Lardero, inicio del Carnaval |
| Participantes | Dos grupos populares: Castellani (norte) y Nicoletto (sur) |
Si quieres conocer más sobre el Carnaval de Venecia y sus tradiciones, visita la página oficial del Ayuntamiento de Venecia.
La realidad es que estas pirámides humanas venecianas representan un capítulo insólito pero clave para entender la evolución de los castells catalanes. Un duelo de sombreros rojos y negros que cambió el Carnaval para siempre.