Carlos Uriarte, El Ojo Que Captura El Alma Del Mundo Casteller

Las plazas de Valls nunca han estado tan llenas de vida y emoción como a través del objetivo de un fotógrafo muy especial. Carlos Uriarte no solo registra castells, sino que revela un universo de sentimientos ocultos que a menudo pasan desapercibidos.

Pero no se trata de cualquier mirada, sino de una perspectiva que transforma el instante en arte e historia. Premiado por la Nit de Castells 2026, Uriarte es un nombre que sale de la sombra habitual de la fotografía tradicional para brillar con luz propia.

Carlos Uriarte I El Premio Pere Català I Roca De Fotografía Castellera

La Nit de Castells 2026 puso de relieve una figura que desde hacía tiempo captaba la atención dentro del mundo casteller. Carlos Uriarte recibió el Premio Pere Català i Roca de Fotografía Castellera, un galardón que no se entrega por casualidad. Su manera de mirar trasciende la simple documentación y consigue elevar cada imagen a una dimensión bien artística y emocional.

El concejal de Turismo del Ayuntamiento de Valls, Joan Ibarra, y el director de Relaciones Institucionales de Magma Cultura, Miquel Álvarez, coincidieron en destacar la gran capacidad de Carlos para conectar con el hecho casteller a través de la fotografía.

Una mirada que va más allá de la superficie

Uriarte es un fotógrafo versátil, de esos que no se conforman con hacer el mismo tipo de instantáneas como muchos profesionales. Sus fotos son un abanico completo de detalles

Las miradas, los gritos, las lágrimas, e incluso el núcleo de las pinyes, a menudo ignorados por el ojo humano, se convierten en protagonistas gracias a su habilidad. Sin estos elementos, la fotografía castellera no sería lo que es.

La fuerza y el orgullo que transmiten sus imágenes

Detalles que explican historias

Si algo hace especial la fotografía de Carlos Uriarte, es que no solo muestra castells: muestra emociones profundas y ganas de forzar límites. No son solo construcciones humanas; son momentos llenos de vida y de historia que él sabe capturar con una sensibilidad poco común.

Esto hace que, a través de sus fotos, puedas sentir casi el olor de pólvora, el ruido de las gralles y el temblor de un castell en ascenso. Cada instante es un relato visual que invita a detenerse y mirar de cerca.

Un fotógrafo que no deja de sorprender

Su enfoque no se limita a un único ángulo. Uriarte sabe jugar con diferentes perspectivas y momentos para captar una historia completa. Así, no hay dos imágenes iguales. Y eso, en un mundo donde la fotografía a menudo se repite, es un valor que se nota.

El legado de Carlos Uriarte para los castells

Un premio que reconoce su trayectoria

El Premio Pere Català i Roca es un reconocimiento que pone en valor una visión que combina técnica, emoción y pasión. Para Uriarte, representa la recompensa a años dedicados a captar la esencia de las plazas castelleras, donde a menudo los detalles más pequeños son los que explican las mejores historias.

Como destacó Miquel Álvarez en el acto, “Carlos no solo fotografía castells, sino que narra la cultura y el espíritu de nuestra gente”.

Impacto en la cultura local y más allá

Las imágenes de Carlos Uriarte no solo se quedan en el ámbito local. Estas fotografías sirven como testimonio vivo que viaja más allá de Valls, llegando a entidades culturales y aficionados de toda Cataluña. Y eso, cuando hablamos de cultura popular, tiene un valor incalculable.

Sus fotos son más que imágenes: son documentos vividos, llenos de fuerza y orgullo. Por eso, aquellos que aman los castells saben que Carlos Uriarte ha dejado una huella que difícilmente se borrará.

Fecha, lugar y organización del premio

Detalle Información
Evento La Nit de Castells 2026
Premio Premio Pere Català i Roca de Fotografía Castellera
Organizadores Ayuntamiento de Valls y Magma Cultura
Fecha 2026

Si quieres ver más sobre la programación de la Nit de Castells, puedes consultar la web oficial del Ajuntament de Valls.

La realidad es que, gracias a la mirada de Carlos Uriarte, podemos entender mejor la fuerza y el orgullo que hacen de los castells mucho más que una tradición: una auténtica experiencia humana que se vive con todas las ganas y la emoción posibles.