Zaragoza entra en la industria global de chips con una planta avanzada

Zaragoza se prepara para un gran salto tecnológico. La ciudad acogerá su primera planta industrial de fabricación de componentes clave para la industria de los semiconductores, un sector que marca el futuro de la tecnología mundial.

Esta instalación será un motor económico y tecnológico, con una inversión de mil millones de euros y cientos de puestos de trabajo altamente cualificados, situando a Aragón en un mapa estratégico hasta ahora inexplorado.

La multinacional norteamericana Diamond Foundry ha anunciado la puesta en marcha de una planta de fabricación avanzada de obleas de diamante sintético en Zaragoza, una pieza fundamental para chips de alto rendimiento. Esta noticia representa un paso histórico para Aragón, que se convierte en un actor clave dentro de la industria global de los semiconductores. Fuente oficial Diamond Foundry.

La inversión prevista es de 1.000 millones de euros y se calcula que generará entre 200 y 300 puestos de trabajo especializados. La planta se ubicará en el polígono Empresarium, aprovechando unas instalaciones punteras construidas por Becton Dickinson pero que quedaron sin uso tras la cancelación de su proyecto inicial.

¿Qué hace esta planta y por qué es relevante?

La planta de Zaragoza se dedicará a una fase avanzada del proceso industrial de fabricación de chips: la transformación de los lingotes de diamante sintético en obleas ultrafinas, que después se utilizan como sustratos para semiconductores de alto rendimiento. Este material, el diamante monocristalino sintético, destaca por disipar el calor mucho mejor que el silicio, permitiendo así chips más potentes y eficientes energéticamente.

Proceso industrial clave

  • Corte y singulación de los lingotes de diamante sintético en obleas individuales.
  • Pulido e inspección rigurosa de cada oblea.
  • Acabado superficial y empaquetado en salas blancas, donde se controla el entorno para evitar cualquier contaminación.

Innovación y sostenibilidad

Diamond Foundry utiliza un proceso que transforma el metano en diamante empleando energía sin emisiones, lo que dota al proyecto de un perfil ambiental especialmente bajo. Esto encaja con la transición energética y el compromiso con la sostenibilidad industrial.

El apoyo público y su relevancia industrial

El proyecto cuenta con el apoyo económico e institucional del Gobierno de España, a través de la SEPI Digital, que ha invertido 752 millones de euros. Esta ayuda forma parte del Perte Chip, programa estatal para impulsar la cadena de valor de los semiconductores en España.

Además, el Gobierno de Aragón y el Ayuntamiento de Zaragoza han colaborado para declarar el proyecto de interés general, lo que facilita y acelera los trámites administrativos.

Impacto en la economía local

Con esta implantación, Zaragoza no solo se convierte en un lugar receptor de infraestructuras, sino en un eslabón fundamental en la cadena tecnológica mundial. El proyecto refuerza el perfil industrial y tecnológico de la región, creando centenares de puestos de trabajo cualificados y atrayendo talento especializado en ingeniería y procesos industriales.

Repercusiones tecnológicas

Las obleas fabricadas en Zaragoza se destinarán a aplicaciones de vanguardia como la Inteligencia Artificial, la computación avanzada, la automoción eléctrica y los centros de datos, ámbitos que están en plena expansión en Aragón.

Cómo prepararte para esta nueva era tecnológica

Si tienes perfil técnico o de ingeniería, es momento de considerar las oportunidades que ofrece este proyecto. La compañía ya ha iniciado la contratación de profesionales especializados para la planta.

  • Especialistas en sistemas y procesos.
  • Ingenieros industriales y técnicos de mantenimiento.
  • Responsables de instalaciones y calidad.

Para los ciudadanos, esta implantación significa más empleo cualificado y un impulso industrial que puede atraer nuevas inversiones en tecnología.

Finalmente, la planta de Diamond Foundry en Zaragoza es un ejemplo claro de cómo la tecnología avanzada puede transformar la industria local y posicionar España como un referente europeo en la fabricación de materiales críticos para la industria de los semiconductores.

La realidad es que, este desarrollo marcará un antes y un después en la capacidad tecnológica y económica de la zona.