Prohibido a menores: Redes sociales en España como en Australia
España dará un giro radical al uso de redes sociales para menores de 16 años, siguiendo el ejemplo de Australia, que impuso restricciones severas para proteger la infancia digital. Esta decisión llega en un momento clave, donde el uso intensivo de plataformas como Facebook o TikTok por parte de niños y niñas se convierte en una preocupación mayor.
Pero ¿cómo se garantizará que los menores no puedan acceder a estas redes? La respuesta no es fácil e implica tecnologías avanzadas de verificación de edad, que han suscitado debate sobre privacidad y seguridad. España, ahora, quiere poner orden en este panorama digital tan complejo.
Contexto y antecedentes de la prohibición en España
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, anunció recientemente que España seguirá el ejemplo de Australia para prohibir el acceso a redes sociales a menores de 16 años. Esta medida forma parte del proyecto de Ley Orgánica para la protección de los menores en entornos digitales, aprobado por el Congreso en septiembre de 2025. Fuente oficial.
El reto principal es definir los mecanismos exactos que harán efectivo este límite de edad, especialmente los sistemas de verificación que aseguren la seguridad, la privacidad y la protección de datos de los usuarios menores.
El precedente australiano
Australia fue pionera en aplicar una legislación muy estricta que limita el acceso a las redes sociales a menores de 16 años, imponiendo multas a las tecnológicas que no cumplan. Utiliza tecnologías de inferencia de edad basadas en datos de uso, análisis biométricos faciales o de voz y comprobación con documentos oficiales. Esta combinación ha causado el bloqueo de millones de cuentas desde su implementación hace casi dos meses.
Los menores aún pueden ver contenidos públicos sin sesión iniciada, pero se limita su exposición a contenidos y algoritmos considerados perjudiciales.
La responsabilidad de las plataformas
En el modelo australiano, las plataformas tienen la responsabilidad de adoptar medidas razonables para impedir que menores de 16 años creen cuentas. España seguirá una dinámica similar, con la voluntad de que las empresas tecnológicas implementen sistemas de verificación fiables que no sean fáciles de engañar.
¿Cómo se verificará la edad en España?
Tecnologías disponibles
- Mecanismos de inferencia de edad: Utilizan datos existentes del perfil, como el tiempo de uso, para estimar la edad.
- Estadísticas biométricas: Análisis de la voz o de los rasgos faciales para determinar la edad aproximada.
- Verificación documental: Consulta de documentos oficiales para confirmar la fecha de nacimiento.
Hay que recordar que marcar una simple casilla no es suficiente para garantizar la veracidad de la edad. Por ello, la Comisión Europea ha impulsado herramientas de "prueba de conocimiento cero", que certifican la edad sin comprometer la privacidad.
Limitaciones y riesgos
Vicente Aguilera, experto en ciberseguridad, destaca que estas medidas no son infalibles. Los menores a menudo conocen mejor la tecnología y pueden usar VPNs u otros métodos para eludir restricciones geográficas o de verificación.
Además, existe el riesgo de que los adolescentes migren a plataformas sin restricciones o incluso a zonas oscuras de Internet como la dark web, donde la supervisión es casi nula.
Compatibilidad con la normativa europea
Limitaciones legales
A diferencia de Australia, España debe ajustarse al Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), que protege especialmente los datos biométricos y sensibles de los menores. Por ello, el uso masivo de datos faciales o de voz para verificaciones no es viable en territorio europeo.
El Ministerio para la Transformación Digital propone la aplicación móvil Cartera Digital Beta como herramienta para verificar la edad sin exponer datos sensibles, aunque su implementación definitiva está pendiente.
El reto del cumplimiento
Actualmente, la legislación europea fija los 14 años como edad mínima para tener una cuenta en redes sociales, pero esta norma no se cumple. UNICEF alerta de que un 78,3% de los escolares de primaria ya están registrados en alguna plataforma, con un 43,6% en tres o más.
La realidad es que limitar el acceso supone un esfuerzo conjunto entre administraciones, familias y empresas tecnológicas, que a menudo evitan responsabilidades o no disponen de los recursos suficientes para hacer cumplir las leyes vigentes.
Consejos para familias y menores
Acompañamiento digital
El papel de las familias es clave para educar y acompañar a los menores en el uso responsable de las redes sociales. No se trata solo de prohibir sino de ofrecer herramientas y diálogo para gestionar riesgos como la adicción o la exposición a contenidos inadecuados.
Medidas técnicas y educativas
- Activar controles parentales y límites de uso.
- Educar en privacidad y seguridad digital desde pequeños.
- Mantener conversaciones abiertas sobre el impacto emocional y social de las redes.
- Fomentar actividades fuera de línea para equilibrar el tiempo de pantalla.
La realidad es que, sin un compromiso firme de todos, la prohibición solo será parcial y difícil de aplicar con éxito a largo plazo.
España ha tomado una decisión valiente y necesaria, pero el camino para garantizar un entorno digital seguro para los menores aún está lleno de retos. La clave está en la colaboración entre gobierno, plataformas y familias, con herramientas adecuadas y una regulación que respete los derechos fundamentales.