Menores de 16 años sin acceso a redes sociales en España

El Gobierno español ha anunciado una medida contundente: los menores de 16 años no podrán acceder a redes sociales. Esta decisión llega en un momento clave, en el que la presencia infantil en internet genera debate sobre seguridad y privacidad.

La iniciativa incorpora también nuevas obligaciones¿cuál será la eficacia real de estas medidas?

La prohibición de acceso a redes sociales para menores de 16 años

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció una reforma legislativa que prohíbe que los menores de 16 años puedan registrarse y acceder a redes sociales, aunque cuenten con el consentimiento de sus padres. Esta medida se enmarca dentro de un paquete más amplio que incluye otras iniciativas para proteger a la infancia y mejorar la seguridad digital.

Hasta ahora, la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD) ya prohibía que menores de 14 años facilitasen datos personales sin autorización paterna. La nueva reforma eleva esta edad a 16 años e introduce la imposibilidad de evitar esta limitación con el consentimiento parental.

Según la información oficial del Gobierno de España disponible en lamoncloa.gob.es, esta prohibición se ha pensado para evitar los riesgos que conlleva la exposición digital prematura, como el acoso, la desinformación o la adicción a las plataformas.

¿Cómo verificar la edad de manera segura?

Una de las claves para hacer efectiva esta prohibición es la verificación de edad, que hasta ahora se había basado solo en marcar una casilla a la hora de crear cuentas. Esta práctica ha sido insuficiente, ya que no ha habido una tecnología fiable ni un control riguroso.

Las plataformas están obligadas por normativas europeas como el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), el Reglamento de Servicios Digitales (DSA) y la Directiva de Servicios Audiovisuales, a implementar sistemas que verifiquen la edad real de los usuarios. No obstante, la tecnología aún no es perfecta ni universal.

Pasos para una verificación de edad efectiva

  • Identificación digital segura: Se espera que se utilice el sistema europeo de certificados digitales (eID), que confirma la edad sin revelar datos personales.
  • Control biométrico: Algunas plataformas utilizan el escaneo facial para estimar la edad, pero esta práctica genera preocupaciones serias sobre la privacidad.
  • Revisión documental: En casos necesarios, se puede pedir el envío de documentos de identidad, pero esto incrementa el riesgo de filtraciones de datos sensibles.

Las controversias y riesgos de la nueva regulación

La trazabilidad del odio digital

Además de la protección de los menores, el paquete legislativo incluye medidas para rastrear y combatir el odio y la desinformación en línea. Esta trazabilidad del discurso de odio puede afectar a la libertad de expresión si el control queda en manos de gobiernos o entidades con intereses políticos.

El jurista especializado Borja Adsuara alerta de que ningún gobierno debería tener el poder absoluto para determinar qué es odio o desinformación, ya que esto puede ser utilizado para censurar o polarizar. Por ello, propone que este control sea gestionado por organismos independientes con garantías de transparencia.

Responsabilidad de los directivos de plataformas

Otra propuesta del Gobierno es hacer responsables penalmente a los directivos de las plataformas por los contenidos que se comparten. Sin embargo, esta idea ha recibido críticas de la Comisión Europea, que señala que esta responsabilidad no es viable ni está contemplada en la legislación actual.

El exdirector de Red.es, Borja Adsuara, coincide en que modificar el Código Penal para incluir esta responsabilidad no es fácil y que la ley de servicios digitales ya regula aspectos de responsabilidad, pero sin cargos penales directos para los cargos ejecutivos.

Consejos para proteger a los menores en el entorno digital

Educar en competencias digitales

Unión por la Infancia y expertos como Nacho Guadix subrayan que excluir a los menores de las redes no crea un entorno seguro. La clave está en enseñarles a gestionar riesgos, reconocer contenidos falsos y proteger su privacidad.

Los padres, escuelas y gobiernos deben trabajar conjuntamente para ofrecer una alfabetización digital efectiva que incluya conceptos básicos de ciberseguridad y uso responsable.

La responsabilidad de las plataformas tecnológicas

Es evidente que las empresas que gestionan las redes sociales tienen un papel crucial. Según la psicóloga clínica Silvia Álava, estas compañías crean entornos que favorecen la adicción y el consumo constante (scroll infinito), perjudicando especialmente a los menores en una etapa crítica para su identidad personal.

Por ello, es necesario que estas empresas rediseñen sus plataformas para fomentar interacciones sanas y limitar contenidos perjudicials.

Conclusiones y recomendaciones finales

La prohibición de acceso a redes sociales para menores de 16 años en España es una iniciativa que quiere proteger a los más jóvenes de riesgos digitales evidentes, pero no es una solución mágica. Es necesario que esta medida vaya acompañada de sistemas de verificación de edad fiables y de políticas educativas para la ciudadanía digital.

Al mismo tiempo, es esencial garantizar que las medidas contra el odio en línea respeten los derechos fundamentales y que la responsabilidad de las plataformas sea clara pero realista, evitando cargas legales imposibles para sus directivos.

La realidad es que la seguridad digital de los menores depende de un equilibrio entre regulación, educación y responsabilidad empresarial.