El viento que puso patas arriba Tarragona: árboles, muros y camiones al límite
Tarragona y las Terres de l’Ebre se han despertado este 14 de febrero con un viento que no ha pasado desapercibido. La fuerza del temporal ha dejado muros caídos, árboles derribados y camiones volcados, mientras la ciudad intenta hacer frente a la situación.
Pero no es solo un día cualquiera de viento fuerte: las incidencias se acumulan y el riesgo para las actividades al aire libre, como los desfiles de Carnaval, aumenta. ¿Qué ha pasado realmente? La historia aún no está completa.
Los efectos del viento: más que un simple golpe de brisa
Los datos son contundentes: hasta 652 avisos a los Bombers de la Generalitat, con puntos calientes como Tortosa, Roquetes, l’Ametlla de Mar, Ulldecona y Amposta. La fuerza del viento no ha dado tregua, dejando rachas de hasta 146,5 km/h en el Montsià y el Baix Ebre, según Meteocat.
En el Baix Camp, los estragos no se han hecho esperar: muros enteros caídos en Tortosa han afectado a vehículos, mientras que en la Sénia el techo del polideportivo ha sufrido daños importantes. En otros puntos, como en Móra la Nova, se han arrancado placas solares, y en El Perelló, un gran cartel metálico ha quedado tumbado.
Incidentes en la red viaria y la AP-7
La cosa se pone seria en la autopista AP-7, donde dos camiones han volcado obligando a cerrar tramos y a redirigir el tráfico. Los vehículos más expuestos han sido reubicados para evitar más accidentes, mientras se trabaja para recuperar la normalidad.
La Diputació de Tarragona también ha activado equipos para limpiar carreteras locales afectadas por la caída de árboles, especialmente entre Roquetes y Mas de Barberans, Benifallet y Duesaigües. La seguridad vial es un reto que todavía no se ha superado.
Las afectaciones a los servicios y a la vida cotidiana
Los cortes de suministro eléctrico han dejado a varios municipios del sur de Catalunya a oscuras, afectando a más de 1.400 abonados entre Tortosa, Tivenys, Deltebre y l’Aldea. La caída de árboles ha sembrado el caos y Protecció Civil ha alertado de riesgos importantes.
En respuesta, los ayuntamientos han tomado medidas drásticas: Tortosa ha cerrado todos los equipamientos municipales y Roquetes ha suspendido actividades en el exterior hasta el domingo. Reus, por su parte, ha aplazado todas las actividades al aire libre y todavía está valorando qué hacer con su esperada Rúa de Carnaval.
Las rúas de Carnaval, en alerta máxima
Si ya es complicado organizar una rúa sin que el viento juegue una mala pasada, ahora la situación es todavía más tensa. Protecció Civil ha advertido específicamente del riesgo que supone hacer desfiles bajo vientos tan fuertes —y con rachas que superan los 100 km/h— que podrían provocar accidentes o hacer volar elementos peligrosos.
Los organizadores y los ayuntamientos se enfrentan a un dilema: mantener la fiesta o priorizar la seguridad ciudadana. Y esto no gusta a todo el mundo, sobre todo después de meses de espera y preparación.
¿Cómo se decide el futuro de las rúas?
El consistorio de Reus ha anunciado que tomará una decisión la tarde del mismo sábado, después de seguir minuto a minuto la evolución del viento y el estado de la vía pública. Por ahora, todas las actividades al aire libre del domingo han quedado suspendidas, una medida que también se ha aplicado en otros puntos del Baix Camp y les Terres de l’Ebre.
Los vecinos, por su parte, observan desconcertados cómo la ciudad se transforma en un campo de batalla contra el viento. No es el mejor Carnaval, pero al menos no se tiene que lamentar ninguna desgracia.
El papel de los servicios de emergencia
Los Bombers han estado incansables, atienden desde caídas de árboles hasta muros hundidos, pasando por incidentes en carreteras y zonas urbanas. Hasta las 17.00 horas han recibido 652 avisos, una cifra que podría aumentar según la evolución del temporal.
El teléfono de emergencias 112 también ha registrado un volumen extraordinario de llamadas, con municipios como Barcelona, Tortosa y Castelldefels como puntos calientes. La coordinación entre servicios es clave para evitar que la situación empeore.
¿Qué queda después del viento?
El temporal ha dejado una Tarragona que tendrá que pasar limpieza a fondo: árboles tumbados, carteles metálicos caídos, camiones fuera de lugar y un Carnaval que tendrá que esperar a días más tranquilos.
Pero más allá de los daños materiales, el viento ha puesto a prueba la capacidad de reacción y coordinación de los municipios y servicios. El montaje de la fiesta más esperada del año ha quedado a la espera de una decisión que no será nada fácil.
La Diputació de Tarragona ya ha confirmado que continuará con las tareas de limpieza y seguridad para garantizar que la normalidad vuelva lo antes posible. Y mientras, los vecinos se quedan con la sensación de que este Carnaval 2026 habrá sido, como mínimo, un viento que se les ha llevado literalmente de las manos.
Para más información oficial y actualizaciones sobre el temporal, puedes consultar la web de Protecció Civil Catalunya.