L’Espai Boule exhibe una colección de objetos históricos sorprendente
En Reus hay un espacio que no es exactamente un museo, pero que guarda un tesoro poco habitual. En la calle de Boule, unas vitrinas esconden piezas que viajan desde el antiguo Egipto hasta la América precolombina.
¿Pero qué hay realmente detrás de esta colección? ¿Quién la custodia? ¿Y cómo ha llegado a Reus? Si pasas por allí, tendrás más pistas, pero no todo es tan evidente como parece.
El Espai Boule y su universo de historia oculta
En el centro formativo de la calle Boule, hay cuatro vitrinas que no pasan desapercibidas para quien se fija en ellas. Su impulsor, Alfred Blasi, es el responsable de reunir esta colección tan diversa como curiosa que ha ido sumando a lo largo de casi tres décadas. Pero no es un museo convencional; más bien un lugar donde las piezas tienen una segunda vida, explicadas con pasión por Blasi durante las visitas.
La colección no es fruto de casualidades ni de compras masivas. Blasi ha conseguido muchas piezas gracias a intercambios con amigos, donaciones y viajes por todo el mundo. Pero no todo ha sido fácil: traer estas joyas históricas hasta Reus implica superar más de una complicación burocrática y logística.
El primer viaje: fósiles y sus secretos
En la primera vitrina nos topamos con un universo que parece sacudir el tiempo. Fósiles que llegan a más de 400 millones de años, como los trilobites, son las piezas más antiguas que se exponen. Pero la cabeza del Mosasaurus, con sus 80 millones de años, roba protagonismo por tamaño e impacto visual.
También hay huevos de hadrosaurio procedentes de Mongolia, elementos que transportan al visitante a un pasado remoto donde los primeros seres con ojos ya caminaban por la Tierra. Un poco de ciencia natural que no esperarías encontrar en pleno centro de Reus.
Monedas y rituales: Egipto, Grecia y Roma en una vitrina
La segunda vitrina es un compendio de civilizaciones antiguas que parece sacado del libro de historia. Con una colección variada de monedas de Cleopatra, Poncio Pilato y Nerón, esta parte de la exposición destaca por su riqueza y escasez.
Además, se exhiben dos halcones momificados de la época ptolemaica y una phiala romana completa, un objeto que a menudo se encuentra roto. Sobre la vitrina, un imponente dios Osiris de madera de palmera restaurado en Reus hace su guardia eterna. Esta pieza fue recuperada del Nilo, cubierta de barro, y restaurada durante nueve meses.
La tercera vitrina: tesoros de la América precolombina
Joyería y silbatos que cuentan historias ocultas
De Colombia llegan joyas funerarias taironas, que los conquistadores españoles no descubrieron porque estaban incrustadas dentro de los cuerpos de los difuntos. Un detalle brutal que nos habla de culturas que jugaban con la muerte y la memoria.
También hay un silbato maya encontrado en Teotihuacán, vinculado a los orígenes del juego de pelota en México, y un bastón de mando chimú hecho de obsidiana, la primera pieza que Blasi consiguió hace unos treinta años. Por cierto, ni la obsidiana ni estos silbatos son de esos souvenirs baratos que venden en La Rambla.
Un viaje al lejano Oriente a través de objetos
La cuarta vitrina está dedicada al Oriente. Allí encontramos dos cabezas de guerreros de Xi’an, que datan de hace unos 860 años, y unas botas ornamentales de jade verde. Ambas piezas proceden de una tumba china y tienen un aire misterioso que atrapa cualquier mirada.
Además, el Espai Boule no olvida las referencias locales: una medalla conmemorativa del general Prim, con una historia bastante curiosa, se expone gracias a una donación hecha desde Bélgica. Esto demuestra que la colección es un puente entre culturas y tiempos diversos.
Visitar el Espai Boule: cuándo y cómo
Horarios y visitas guiadas
La exposición “A través del tiempo” en el Espai Boule es accesible principalmente a escolares y ciudadanos interesados que quieren adentrarse en esta mezcla de historia, arqueología y paleontología. El propio Alfred Blasi hace las explicaciones, añadiendo un toque personal y didáctico que no encontrarás en otros museos.
Si te gusta que te cuenten historias con detalles sorprendentes, esta es una parada que vale la pena. Los horarios son flexibles, pero es recomendable contactar para concertar visita. Más info oficial aquí.
Precios y accesibilidad
La entrada es gratuita, una oportunidad para que cualquiera pueda disfrutar de este viaje en el tiempo sin tener que ponerse la piel de arqueólogo. El Espai Boule, más que un museo, es un espacio de encuentro para amantes de la historia y curiosos de todo tipo.
La mirada de Alfred Blasi y el valor cultural
Según Alfred Blasi, “la colección no es solo un conjunto de objetos, sino una ventana abierta a pasajes que explican quiénes somos y de dónde venimos”. Su pasión por la historia y la cultura se refleja en cada pieza y en cada visita que guía.
Para el alcalde de Reus, Josep Maria Cruset (2026), el Espai Boule es un ejemplo de cómo la cultura puede estar muy cerca de casa, sin necesidad de lugares masificados o grandes museos.
Un museo singular para una ciudad con personalidad
Reus gana así un espacio donde la historia se presenta con un formato diferente, menos institucional pero igual de enriquecedor. El Espai Boule es una muestra de que la cultura puede crecer en lugares insospechados. No hace falta hacer colas en la T-11 para acercarse a la historia; solo hay que ir a la calle Boule.
Los próximos pasos
Con la colección en continuo crecimiento, la intención es seguir ampliando las piezas y potenciar aún más las visitas escolares. El Espai Boule aspira a convertirse en un referente cultural de barrio y ciudad, fiel a su esencia de curiosidad y descubrimiento.
Un pequeño tesoro que espera ser descubierto por todos, con historias que no salen en los libros de texto.