Patrullas camufladas y radares contra la siniestralidad mortal de los motoristas en Tarragona
En 2025 se impondrá una media de tres multas diarias a los motoristas que circulaban por la región de Tarragona, según datos oficiales de la policía de Tráfico. Esta cifra alarmante ha llevado a Tráfico a intensificar su vigilancia con patrullas camufladas y radares específicos en puntos críticos, lugares donde las motos se lanzan a escapadas que a menudo terminan mal.
Pero, ¿qué hace que la siniestralidad entre motoristas sea tan elevada? ¿Y por qué Tráfico debe recurrir a tácticas que parecen sacadas de una película de espías para controlarlos?
La siniestralidad de motoristas en la región de Tarragona
Un colectivo bajo amenaza constante
Entre 2021 y 2024, la región de Tarragona ha registrado algunos muertos y un número elevado de heridos graves entre motoristas en carreteras interurbanas. Pero eso no es todo: un gran número de conductores sufrieron lesiones leves. Estos datos sitúan a la región entre las más afectadas de España junto con comunidades como Castilla-La Mancha o Navarra.
Los muertos son mayoritariamente hombres de media 54 años que pilotaban motos de más de 125 cc, en su mayoría en carreteras convencionales y durante la noche. Un 60% de los accidentes se producen durante el fin de semana, cuando la afición al motor se activa de verdad.
Causas y factores de riesgo
El 60% de los accidentes mortales se deben a salidas de la carretera, a menudo provocadas por velocidad inadecuada, distracciones, alcohol o drogas. De hecho, la mitad de las víctimas mortales dio positivo en estas sustancias en los tests forenses. Tráfico comunica que este colectivo no solo sufre por su forma de conducir, sino también por el estado de las carreteras.
Los motoristas reclaman mejoras urgentes en el asfalto, sustitución de pintura resbaladiza y barreras de seguridad más seguras, ya que estas infraestructuras se consideran un factor clave para reducir la siniestralidad.
El plan de vigilancia: radares y patrullas camufladas
¿Dónde se concentran los controles?
La respuesta de Tráfico ha sido clara: intensificar la presencia en los puntos negros. Aquí, la policía despliega radares y patrullas camufladas para detectar infracciones especialmente peligrosas como el exceso de velocidad o alteraciones técnicas de los vehículos.
La previsión es que este despliegue aumente los fines de semana de junio, julio, septiembre y octubre, cuando la circulación de motos es más intensa y, por tanto, más peligrosa.
Multas y sanciones en aumento
En 2025, la policía controló 25.325 motos en Tarragona, detectando 1.399 infracciones e imponiendo 1.171 multas. Esto supone una media de tres sanciones diarias, principalmente por velocidad excesiva, conducción negligente o falta de documentación como la ITV.
También se ha detectado manipulación de matrículas, silenciosos o retrovisores, un clásico en el mundo de las dos ruedas que Tráfico no está dispuesto a tolerar más.
Más allá de las multas: formación y mejoras en la carretera
Cursos con premio de puntos
Para complementar la vigilancia, se ofrecen cursos de conducción segura que suman dos puntos adicionales al carnet. Son voluntarios y se pueden hacer cada dos años. El objetivo es mejorar la técnica y reducir accidentes, consumo y emisiones.
Los requisitos son un carnet vigente y puntos positivos, pero la oferta es clara: aprende o paga más en la carretera.
Infraestructuras: el talón de Aquiles
La Fundación Línea Directa reclama mejoras urgentes en la carretera, especialmente en zonas donde la pintura está desgastada o el firme lleno de baches. También exigen la sustitución de barreras de seguridad por unas más seguras para motoristas.
La velocidad debería bajar para las motos en tramos complicados, según expertos y el mismo sector, pero lo que más duele es la combinación de infraestructuras malas y conductores que se creen invencibles.
La realidad es que la siniestralidad de los motoristas en la región de Tarragona no es una cuestión menor, y Tráfico no piensa relajar los controles. Con radares, patrullas camufladas, cursos y mejoras en la carretera, el mensaje es claro: o se conduce con cabeza o el carnet no dura mucho.