Analizan 280 aguas: ¿qué marca se escapa de los microplásticos?
Comprar agua embotellada se ha convertido en una práctica casi automática para muchos. Quizás por el sabor, por el olor o simplemente por costumbre, la realidad es que en España cada persona consume más de 100 litros anuales, una cifra que sitúa al país entre los líderes europeos. Pero, ¿y si te contamos que dentro de esas botellas hay un invitado no deseado que casi nadie ve?
Un equipo de investigadores ha analizado 280 muestras de agua embotellada de diferentes marcas y el resultado no deja indiferente: sólo una marca se escapa de tener microplásticos y nanoplásticos. Y esto no es todo, porque lo que encuentran dentro de las botellas hace que repensemos qué significa beber "agua pura".
Análisis de los microplásticos en el agua embotellada
Método y resultados del estudio
Un grupo de científicos de la Universidad Autónoma de Barcelona, conjuntamente con el CSIC y el Instituto de Salud Global de Barcelona, examinó casi 300 muestras de agua embotellada vendida en España. Con técnicas láser avanzadas, detectaron una media de 240.000 fragmentos de plástico por litro, con una gran presencia de nanoplásticos, que son casi invisibles y mucho más peligrosos por su capacidad de entrar en el cuerpo humano.
Tipos de plásticos y origen
Los plásticos detectados no son todos iguales. Se distinguen los microplásticos, fragmentados y más grandes, y los nanoplásticos, casi microscópicos. Estos últimos representan la mayoría. La fuente principal es el plástico PET de las botellas, que puede liberar partículas cuando se calienta, se manipula o se aprieta, pero también aparecen residuos de materiales como el nylon procedente de los filtros de embotellado.
Impacto y aditivos plásticos en el agua
Presencia de aditivos y riesgos para la salud
Todas las muestras contenían aditivos plásticos, hasta 28 tipos diferentes, usados para dar flexibilidad o resistencia al material. Algunos de estos compuestos ya están bajo sospecha por su posible afectación a la salud, relacionados con problemas metabólicos como la resistencia a la insulina o la presencia de microplásticos en zonas sensibles del cuerpo humano como las arterias.
Acumulación anual y peligro invisible
Si bien la cantidad de micro y nanoplásticos por litro puede parecer baja (359 nanogramos), el consumo diario de 2 litros significa que, en un año, se acumulan alrededor de 260 microgramos dentro del cuerpo, una cifra que plantea interrogantes serios sobre el efecto a largo plazo.
Percepción y elección del agua embotellada
La pureza puesta en duda
Durante años, el agua embotellada se ha percibido como una opción más limpia y controlada que la del grifo. Pero estos estudios rompen esa idea: solo una marca analizada no contenía microplásticos, y todas contenían aditivos. Este hecho invita a mirar con más escepticismo qué bebemos y a considerar alternativas.
Alternativas y recomendaciones
Una opción es confiar en el agua del grifo, siempre que sea segura, y complementarla con filtros adecuados. De hecho, expertos recomiendan beber agua en condiciones adecuadas para evitar riesgos. También es clave estar atentos a la calidad del agua que consumimos diariamente.
La realidad es que esta información pone en cuestión la confianza ciega en el agua embotellada, abriendo un debate necesario sobre la seguridad de los productos que consumimos cada día. La única marca que se salva de los microplásticos es la excepción, no la regla, y eso debería hacernos reflexionar sobre nuestras decisiones de consumo.