Keyliane y Pol Cid salvan al Nàstic con un empate agónico
El Nou Estadi vivió un día extraño, con un Nàstic que hasta el minuto 75 parecía condenado a la derrota y a una crisis profunda. La falta de ideas y ritmo sobre el césped generaba preocupación y cierta resignación entre la afición, que no acababa de entender qué le pasaba al equipo.
Pero justo cuando todo parecía perdido, un par de caras nuevas aparecieron para cambiar la dinámica y ofrecer una reacción inesperada. Y eso, no es materia de sueños, sino de realidad en Tarragona.
El Nàstic, en la cuerda floja hasta el minuto 75
Con solo 2.731 espectadores en el Nou Estadi, la peor entrada de los últimos años marcaba el tono de un partido complicado. La baja de Jaume Jardí obligó a Cristóbal Parralo a hacer pruebas: Christos Almpanis volvía al once después de cinco jornadas y Sergio Santos, que recientemente había sido descartado, reaparecía como titular y con buenas sensaciones.
Pero lo que se esperaba como un revulsivo no se tradujo en mejora. El Nàstic se mostraba lento y errático en todas las líneas. Defensa frágil, centro del campo falto de lucha y ataque sin ideas. El Betis aprovechaba cualquier error, especialmente por la banda izquierda, donde Moi Delgado se perdió por completo.
El 0-1 llegó como un golpe directo, y el 0-2 antes del descanso solo confirmó las malas sensaciones. Un escenario bastante conocido para los seguidores grana, pero que esta vez hacía mella en la confianza de todos.
Problemas defensivos y falta de ritmo
Cambian los centrales pero el problema persiste. El Betis sintió el duelo como fácil, dominaba y volvió a marcar en la reanudación, dejando al Nàstic prácticamente KO.
La desesperación en el aire
El equipo parecía muerto, pero las reacciones más inesperadas vienen del banquillo. El míster apostó por Keyliane y Pol Cid, dos jóvenes con ganas de cambiar la historia.
La reacción inesperada de Keyliane y Pol Cid
Entraron en el minuto 75 y transformaron a un equipo apagado en una máquina de presión y ritmo. Keyliane con velocidad, Pol Cid con energía y un disparo que empezó a levantar a la afición adormecida.
Un cambio de chip que se notó cuando, tras un pase largo de Sergio Santos, Keyliane Abdallah marcó el 1-2. Un gol de clase que hizo vibrar el Nou Estadi e inyectó vida a un Nàstic que parecía muerto.
El Nou Estadi, un volcán despierto
La afición despertó con el empate al alcance y el equipo tiró hacia adelante con una actitud que no se veía desde hacía tiempo. La jugada decisiva llegó en el tiempo de descuento, cuando Juanda Fuentes sirvió un pase que un defensor rival empujó a su propia portería.
El premio a la fe
Empate a dos y la sensación de que se podía haber ganado. La última ocasión fue clara, pero no entró. Un poco de esperanza después de mucho sufrimiento.
El camino que queda por recorrer
A pesar de la alegría del punto, el equipo tiene que mejorar mucho. Hasta el minuto 75 la imagen era la de un equipo que merecería el descenso a Segunda RFEF. El trabajo de Parralo pasa por mantener esa sangre fría y esa capacidad de reacción, pero también por corregir los errores que se repiten una y otra vez.
La realidad es que, sin una mejora considerable, el Nàstic seguirá sufriendo más de la cuenta para mantenerse en la categoría.
Declaraciones de los protagonistas
Según Cristóbal Parralo, entrenador del Nàstic, «la implicación de los jóvenes ha sido clave para sumar este punto, pero tenemos que trabajar mucho más para ser regulares». Pol Cid, uno de los salvadores, dijo que «el equipo no podía rendir así, y nosotros salimos a darlo todo cuando tocaba».
La respuesta de la afición
El público, pese a la baja asistencia, acabó aplaudiendo la reacción, pero dejó claro su descontento con la imagen inicial. Una mezcla de amor y exigencia que define el sentimiento grana.
| Fecha | Lugar | Resultado | Asistencia | Entrenador |
|---|---|---|---|---|
| 14/02/2026 | Nou Estadi, Tarragona | Nàstic 2-2 Betis | 2.731 | Cristóbal Parralo |
Para más información y la programación oficial del Nàstic, visita la web oficial del club.
La realidad es que esta tarde de fútbol en Tarragona demostró que, a pesar de las dificultades y las imágenes negativas, el espíritu de lucha y la inyección de sangre fresca pueden cambiar el rumbo de un partido y quizá de una temporada entera.