Malestar entre alcaldes del Baix Ebre y Montsià por la gestión del episodio de viento

Las rachas de viento de más de 140 km/h en Mas de Barberans y el Perelló no han pasado desapercibidas.

Los alcaldes del Baix Ebre y Montsià se han mostrado más que molestos por la gestión del Govern catalán, que no ha activado un dispositivo específico para proteger estas zonas.

El viento que no tuvo eco en el Gobierno

Las Tierras del Ebro han sufrido un episodio de viento que ha superado los 146 km/h en Mas de Barberans y los 132 km/h en El Perelló, pero la respuesta institucional ha estado lejos de satisfacer a los responsables municipales.

Se trata de un episodio que ha causado cortes de luz, caídas de árboles y cortes en carreteras, incluida la autopista AP-7 en Vandellòs i l’Hospitalet de l’Infant, pero la Generalitat no ha activado un plan de alerta similar al que hizo el jueves pasado por otro episodio de viento que afectaba al centro del país.

Las quejas de los alcaldes

El alcalde de Amposta, Adam Tomàs, no se ha mostrado tímido y ha hecho público en Instagram que la situación era «extraordinaria» y que, ante la falta de alerta general, el ayuntamiento tenía que tomar la iniciativa para proteger a la ciudadanía.

“Están cayendo árboles y hay desprendimientos”, ha alertado Tomàs, marcando el tono de las críticas que han ido creciendo en la zona.

La alcaldesa de Mas de Barberans, Daniela Lleixà, ha ido más allá y ha calificado la situación de «terrorífica» mientras criticaba que el jueves se habían parado servicios por un viento que casi no afectó a su zona, y ahora, cuando el viento soplaba con fuerza, no se habían tomado medidas contundentes.

La comparación que no gusta

Lleixà ha puesto el dedo en la llaga: “Sorprende que cuando la alerta está en el centro del país se pare todo, y cuando está en los extremos, aquí, no pase nada.”

Con cerca de 10 horas sin luz en el municipio, la alcaldesa ha destacado la dificultad que tienen los ayuntamientos pequeños para hacer frente a desperfectos, cortes de luz y cierres de negocios. Su queja es muy clara y contundente: «Es un auténtico disparate».

El Perelló, otro ejemplo de gestión propia

El alcalde de El Perelló, Samuel Ferré, también ha expresado malestar, pero con un tono que busca un punto de aprendizaje: considera que esta semana ha demostrado cómo se pueden mejorar las cosas.

Según Ferré, la Generalitat dejó a los ayuntamientos en la estacada sin indicar cómo actuar, hecho que obligó a su consistorio a dictar un decreto de alcaldía para restringir la movilidad y suspender actividades al aire libre.

Las alertas y la falta de afinación

Ferré relata que ya desde el viernes se preparaban porque el viento soplaría fuerte, pero la alerta oficial no llegó hasta el sábado por la mañana, cuando muchos daños ya se habían producido.

“Las alertas deberían ir más ajustadas a cada territorio,” reclama. Los pronósticos meteorológicos no eran un secreto, pero la respuesta institucional no ha estado a la altura.

Impactos y consecuencias locales

El fuerte viento no solo ha dejado registros de velocidad espectaculares sino que ha provocado incidentes tangibles: árboles caídos, interrupciones en el suministro eléctrico y cortes en autovías importantes con repercusiones en la movilidad diaria.

En Tortosa, por ejemplo, el temporal derribó un muro de una casa abandonada en la calle Major de Sant Jaume, un recuerdo que aún pesa en la memoria de los vecinos.

Las dificultades de los pequeños ayuntamientos

Los alcaldes coinciden en que la gestión de estas situaciones es complicada para los municipios pequeños, que no disponen de recursos muy amplios y que, sin apoyo, se encuentran solos ante la necesidad de proteger a su ciudadanía.

Daniela Lleixà recuerda que los ayuntamientos tienen un techo presupuestario y no pueden hacer frente a emergencias de esta magnitud sin un apoyo claro y coordinado.

¿Qué dice la Generalitat?

De momento, el Gobierno no ha hecho públicos detalles sobre planes específicos para las Tierras del Ebro durante este episodio de viento, ni ha aclarado por qué el dispositivo de alerta fue más contundente el jueves en el centro del país y no durante el temporal que afectó al sur.

En declaraciones a la ACN, algunos alcaldes han pedido mejorar la coordinación y adaptar las alertas a la realidad de cada territorio, una petición que parece que no ha llegado con fuerza a la administración superior.

El reto pendiente

El malestar entre algunos alcaldes del Baix Ebre y Montsià pone sobre la mesa la necesidad de un sistema de alerta y respuesta más justo y ajustado a las necesidades locales, especialmente en territorios donde el viento puede ser implacable y los recursos municipales, escasos.

Será interesante ver si se toman medidas para evitar que la próxima ventada vuelva a dejar a los alcaldes con la sensación de que tienen que hacer lo que toca por ellos mismos, sin que el Gobierno intervenga como sería necesario.

Fuente oficial - Generalitat de Catalunya

La realidad es que la coordinación y la respuesta a emergencias no pueden depender solo del susto de la gente o de la iniciativa local.